Paul de la Cuesta, quinto en Tignes pese a las adversidades
Paul de la Cuesta tuvo que pelear contra el mal tiempo y la mala suerte en el Supergigante de ayer en Tignes. El sorteo de dorsales le había colocado el 14º en la salida, lo que complicaba las cosas. El día amaneció con mucha niebla, uno de los grandes enemigos de este deporte. Tanto es así que en la primera bajada de calentamiento, el esquiador donostiarra se cayó, fastidiándose ligeramente el tobillo y rompiendo uno de los esquís.
La lesión no le impidió tomar la salida, pero sí que le hizo perder algo de confianza. Pese a todo, De la Cuesta terminó en una aceptable quinta plaza. «Visto cómo ha ido todo, la quinta plaza es buena. Lo mejor es que el nuevo modelo de Salomon puede ir muy bien esta temporada. Ahora voy unos días a casa a recuperarme del tobillo y prepararme para el viaje a Canadá», señaló al terminar la carrera. El segundo supergigante previsto para ayer por la tarde quedó suspendido definitivamente en la estación francesa.

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