09/12/2013

Esnaola y Yubero, dos realistas en la portería bética

Cara y cruz de los guardametas que vistieron los colores de ambos equipos.

J. VIVANCO
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Hoy, en Zubieta. Tras el descanso dominical, la Real regresa hoy a Zubieta para ejercitarse a puerta cerrada antes del partido de Champions de mañana ante el Leverkusen. Será hoy cuando Jagoba Arraste ofrezca la convocatoria.

La cantera de porteros guipuzcoana ha sido históricamente un caladero en el que muchos clubes han echado sus redes para apuntalar sus equipos desde la misma portería. Por la del Betis que visita el próximo fin de semana Anoeta han desfilado algunos cancerberos vascos, caso del lemoarra José Luis Barandica en la 83-84 o el zorrotzarra Joaquín Urquiaga, entre 1932 y 1936, además de dos de origen guipuzcoano que de alguna manera fueron cara y cruz. Hablamos del gran José Ramón Esnaola y del malogrado Javier Yubero, ambos de pasado txuriurdin, y que precisamente esta misma temporada se cumplen cuarenta y veinte años, respectivamente, de sus fichajes por el club del Villamarín.

José Ramón Esnaola Larburu (Andoain, 1946) debutó con la Real en Segunda en 1965, para tras la marcha del titular Jesús Mari Zubirrain ocupar la meta blanquiazul y completar 207 partidos oficiales hasta su fichaje por el Betis en 1973, por 12 millones de pesetas, cuando en principio era el Atlético de Madrid quien se había interesado por su servicios pero una lesión truncó el traspaso. Los andalucez acababan de ascender a Segunda y la Real quería dar la oportunidad a un joven portero llamado Javier Urrutikoetxea.

Con los verdiblancos, no solo disputó 303 partidos sino que es el jugador que más ha vestido la camisola del equipo con 27.102 minutos. Fueron una docena de temporadas con las alineaciones béticas comenzando con su nombre y una trayectoria elogiosa que le llevó dos veces a la internacionalidad, aunque en ambas suplente del mito Iribar.

Esnaola fue uno de los héroes que conquistaron la inolvidable Copa de 1977 -temporada en la que curiosamente jugó su menor número de partidos- contra el Athletic, en el estadio Vicente Calderón. La campaña siguiente llegaron a eliminar al todopoderoso Milan. Se retiró en 1985 con casi 39 años y tras una gran campaña, pero continuó ligado al equipo andaluz como entrenador entre los años 1990 y 1992 y posteriormente ejerciendo de preparador de los porteros verdiblancos.

Mucho menos existosa y amarga fue la trayectoria deportiva del otro protagonista, Francisco Javier Yubero, cuya vida se truncó antes de tiempo. Reclamado con asiduidad en las categorías inferiores de las selección española, su debut con la Real le llegó a las órdenes del galés Toshack, ante el Espanyol en Atotxa, en el último partido de la temporada 1991-92.

En la siguiente fue titular indiscutible, pero en los cuatro últimos partidos se vio relegado a la suplencia al decantarse el técnico galés por Alberto. Jugó 40 partidos. Por último, en la 1993-94, como no contaba para el entrenador realista, este mismo le recomendó que aceptara su cesión al Betis. Tenía 22 años. En el club de Heliópolis permaneció una única temporada en la que apenas participió en tres partidos, dos de ellos de Copa, uno, que acabó en empate a cero, ante el Barça.

Mérida, Eibar (tres campañas), Rayo, siempre en Segunda, pasó muy mal sus últimos años tras serle detectado un cáncer de hígado y páncreas. A comienzos de 2003 fichó por el Torredonjimeno de Segunda B, pero a las pocas semanas tuvo que abandonar el mundo del fútbol. El 22 de setiembre de 2005 fallecía a la edad de 33 años.

El Lerverkusen llega con la moral por todo lo alto

El Bayer 04 Leverkusen que se presenta mañana en la capital donostiarra viene con la moral por las nubes, tras dar la campanada y ganar 0-1 en su visita este domingo al Borussia Dortmund. Los del finés Sami Hyypia dieron un golpe sobre la mesa en la Bundesliga y se consolidan en la segunda plaza tras el inalcanzable Bayern. Los alemanes se juegan su pase europeo en Anoeta y se supone que vendrán con todo para no tropezar ante una Real que no se juega nada más allá de consechar su primer triunfo en esta Champions League y despedirse con buen sabor de boca. GARA