GARA BILBO
NBA

Howard y Harden hacen sangre de los Lakers

Dwight Howard salió de los Lakers por la puerta de atrás, aunque en la última jornada de la NBA pudo hacerlo por la puerta grande. Con 20 puntos y 13 rebotes, más los 29 tantos y 11 asistencias de James Harden, los Rockets hicieron sangre de unos Lakers que caían en su cancha por un abochornante 108-134.

«Dwight -Howard- jugó muy bien. Tuvo mucha energía, reboteó bien, taponó tiros y tuvo buenas decisiones en el poste», comentó su entrenador Kevin McHale, consciente de que Superman quería reivindicarse ante su exequipo. Por otro lado, también es cierto que en estos momentos, con las bajas de Bryant, Gasol o Nash, reivindicarse ante los Lakers es sencillo, ya que comparte el farolillo rojo del Oeste con los Sacramento Kings: 18-36.

Sin Duncan ni Parker

Mientras, en la élite del Oeste, los Spurs conseguían batir por 109-111 a los Blazers a pesar de las ausencias de Parker y Duncan. El pívot, que sopesa poner punto final a su carrera después de esta campaña, pudo descansar, mientras que Tony Parker está lesionado desde el All Star Game. «Tiene varias dolencias», dijo al respecto su entrenador Greg Popovich.

A falta de sus dos estrellas, el australiano Patrick Mills, con 29 puntos, Belinelli con 20 tantos, y el exbaskonista Tiago Splitter con 15 puntos y seis rebotes, tomaron el mando ante unos Blazers en el que faltaba su jugador franquicia: el ala-pívot LaMarcus Aldridge.

Al final, un duelo bien igualado se decidió por un acierto levemente superior de los texanos en el tiro de tres, pese a los 31 puntos del base Damian Lillard.

Una de las sorpresas de la jornada la daban los Minnesota Timberwolves. Con 42 puntos de Kevin Love y 17 asistencias de Ricky Rubio, los Wolves superaban a Indiana por 104-91. Con otros 42 puntos, Carmelo Anthony guió la victoria de los Knicks en Nueva Orleans por 91-98.