Arnaitz GORRITI
Derrota con otra cara

Aunque perder duela, esta forma de caer sí es aceptable

Los gasteiztarras jugaron a tope de intensidad ante un Valencia Basket al que aguantaron hasta la recta final. Las pérdidas y el mal porcentaje de tiro fueron una losa pesada, sobre todo a partir del descanso.

VALENCI BASKET 67

LABORAL KUTXA BASKONIA 55

Un domingo cualquiera puedes ganar o puedes perder, pero lo único que de veras importa es cómo te manejas. Laboral Kutxa Baskonia, tal vez porque Valencia Basket no se le dé mal, dio la cara y afortunadamente no se pareció en nada al equipo en descomposición que perdió frente a Unicaja. El resultado final, 67-55, casi fue lo de menos, porque aún resta mucha Liga Regular y hay mucho trabajo -de hecho, sale de la zona de play offs-, pero la actitud es esa. Esa es la actitud que hace falta siempre, y a partir de mostrar siempre la garra que se mostró ayer, luchar hasta el final.

Fuera por inercia o siguiendo un plan preconcebido, ambos conjuntos jugaron a ritmo de película de cine mudo, sobre todo al inicio de cada cuarto. Ello provocó errores en el pase y tiros precipitados con desigual acierto. Valencia Basket llevaba la iniciativa desde el arranque, pero los pupilos de Sergio Scariolo esta vez hallaban respuesta, inesperadamente de la mano de Leo Mainoldi, realizando un precioso relevo a Nocioni, autoexcluido en los primeros compases al encadenar dos faltas de carrerilla -y suerte que no se ganara la técnica, algo que dejaría para después-.

A diferencia del partido ante Unicaja, Laboral Kutxa Baskonia aguantaba el tirón mirando a la cara a un Valencia Basket excesivamente acelerado y fallón. Lamar Odom, por ejemplo, no atinaba sus tiros, pero daba un buen nivel en defensa, mientras que Pleiss, después de pasar por el banquillo, regresaba clarividente tanto en la finalización como en el pase. Así, los gasteiztarras no se descomponían tras verse 28-19 por detrás, y se enganchaban a la estela de los taronja con un parcial de 0-8, finalizado con un mate de Hanga.

Camino al descanso, una bandeja de Heurtel dio la primera ventaja a los gasteiztarras: 30-31, seguido de una bandeja a la contra de Pleiss. Al receso, después de derrochar una intensidad que se venía echando de menos desde hace tiempo, otra canasta de Heurtel daba tres puntos de renta a los gasteiztarras: 32-35. Al fin y al cabo, los jugadores parecían asimilar lo dicho por Scariolo tras la debacle del jueves pasado; es decir, que independientemente del resultado, había que ofrecer entrega. El «reverso tenebroso» de ese derroche de intensidad volvía a ser Nocioni, que se ganó una técnica en el túnel de vestuarios.

Un parcial de 15-4

Empezando por el tiro libre «de regalo» para Rafa Martínez, Valencia Basket volvió a tomar la iniciativa en el luminoso. Pese al subidón anímico del mate de Jelinek en la cara de Dubljevic, el cuadro taronja saltaba al parqué dispuesto a poner las cosas en su sitio -sobre todo en la tarea defensiva- ante un Laboral Kutxa Baskonia que se comió un parcial de 15-4. Sergio Scariolo, que es quien debe poner el cerebro, paró el juego con un peligroso 47-39 en el marcador.

Nocioni, al parecer más templado, intentaba con cinco puntos seguidos que el partido no se descosiera, con la ayuda de un Odom todo voluntad. La primera canasta del del Queens cerró el cuarto, compensando la cuarta falta de Nocioni: 55-46.

Los gasteiztarras jugaban con el corazón y los taronja, sin cabeza. De ahí venían las opciones baskonistas, que volvían al partido con un parcial de 2-6: 57-52. La defensa ofrecía un buen nivel gracias a las prestaciones de Hanga y Odom, pero en ataque faltaba la pausa, y aunque Valencia Basket no metía una, logró meter a su rival en bonus de faltas para sumar gota a gota.

La gota que colmó el vaso fue una clara falta no señalada a Nocioni, que Doellman remataba con un triple: 64-54. A falta de tres minutos, la suerte estaba echada, pero al menos se vio el camino a recorrer en adelante.

Sergio Scariolo: «Duele ver cómo fuera de casa jugamos con más tranquilidad; eso es algo que hay que corregir»

«Como el deporte profesional depende de los resultados, no podemos decir que hemos dado un paso adelante. Pero los que somos profesionales y tenemos años de experiencia, tenemos que valorar más cosas. En cierto sentido, sobre todo a nivel defensivo, sí que podemos decir que lo hemos hecho», reconocía Sergio Scariolo.

Pese a mostrarse apenado por la derrota, lo que de veras le produjo molestia al preparador de Brescia fue constatar una vez más que los suyos juegan mejor lejos del Buesa Arena.

«Está claro que fuera de casa jugamos con bastante más tranquilidad, y eso duele y tenemos que corregirlo», subrayó.

Globalmente, el preparador baskonista afirmaba que «el rendimiento defensivo ha sido bastante positivo, ya que hemos dejado a Valencia Basket en porcentajes de tiro bastante más bajos de los que habitualmente consigue». «Todo el mundo ha hecho el esfuerzo de llegar a su límite», afirmó.

«Aparte de varios detalles en el último cuarto que han decantado el partido, hemos fallado muchos tiros debajo del aro y nos ha faltado un poco de tranquilidad. Además, la técnica a `Chapu' nos ha desconcertado en el tercer período. Pero bueno, toca integrar a todo el grupo y trabajar en ello», culminaba Scariolo.

A. G.