Arnaitz GORRITI
Revive el «Oakazo»

Si el equipo es capaz de defender y competir así, que lo haga siempre

El cuadro gasteiztarra planteó un partido muy serio, cerrando la zona en defensa y provocando muchos errores en los triples del PAO. Mientras Pleiss estuvo en cancha, los de Scariolo llegaron a irse 46-61, y pese al sufrimiento final, resucitaron en la pelea del Top 16.

PANATHINAIKOS 61

LABORAL KUTXA BASKONIA 68

Esto, señoras y señores, es la edición más sorprendente del «Oakazo». Después de siete derrotas consecutivas, sin Odom y ante un rival que se jugaba mucho más que Laboral Kutxa Baskonia, el conjunto gasteiztarra recuperaba la seriedad defensiva para, al fin, dar carpetazo a su mala racha. A pesar de sus múltiples errores y de un sprint final arbitral digno de película de Berlanga, los baskonistas revivían en el Top 16 y, sobre todo, se demostraban a sí mismo que tiene armas para competir con seriedad y luchar. Y ganar.

La defensa y las rotaciones de Sergio Scariolo nada tuvieron que ver con lo acostumbrado hasta la fecha. La sensación de desamparo en la retaguardia quedó encerrado bajo siete llaves, con un plan evidente de cerrar la zona e invitar al PAO a que se jugara triple tras triple, idea que resultó certera viendo que los de Pedoulakis no tenían el punto de mira atinado. En cuanto a la rotación, el preparador de Brescia alternó los jugadores de la primera y la segunda unidad, con Nocioni como elemento principal en primer término y Pleiss -mientras duró- como garante de los segundos.

Ante un PAO que tampoco tiene que ver con el de sus mejores días, los gasteiztarras plantearon un duelo alargando los ataques y con un buen reparto del balón. A Pleiss le costaba recibir dada la defensa de Lasme, pero ni el alemán se veía del todo negado de cara a intentar atacar el aro, ni alternativas como Nocioni -10 puntos al descanso-, Heurtel, o los escoltas Jelinek y Causeur dejaban de ofrecerse. Con un juego sensato y sin estridencias, los de Scariolo lograron llegar con una mínima renta al descanso, 27-28, echando de menos un poco más de acierto y lamentando perder demasiados balones, algunos poco forzados.

Clínic de Pleiss, triples y final

Pero el frote y refrote de ojos llegaría tras el descanso. Tibor Pleiss dejó de recibir garrotazos a discreción, y al sentirse más cómodo empezó a hacer mucho daño debajo del aro.

Su influencia fue mayor porque los tiradores baskonistas también acertaban hasta cuatro triples sin fallo. Así, Laboral Kutxa Baskonia hizo sonar las alarmas del OAKA al irse 38-50, con un Diamantidis borrado por Causeur. Dos triples de Maciulis y Bramos recortaban la ventaja baskonista a la mitad, pero San Emeterio y Causeur emergían para poner el duelo 44-55 al inicio del cuarto período.

Y ahí, con la segunda unidad al completo, Hanga y Poeta elevaron la renta gasteiztarra hasta los 15 puntos: 46-61. El PAO apretó de lo lindo las clavijas y provocó la quinta falta de Pleiss, buscando remontar porque si no, sus opciones de avanzar en el Top 16 se diluían un tanto.

Pero los helenos también cometieron errores fruto de los nervios, y tras un parcial de 7-0, San Emeterio y Heurtel convertían dos canastas para poner el marcador en 53-65. El PAO sacó los garrotes y el trío arbitral se olvidó de pitar. Incluso se sacaron una técnica por simulación a Nocioni, pero ni así, con 61-65, remontó el conjunto local.

«Ojalá esta victoria nos dé moral»

Alivio. He ahí la expresión de Sergio Scariolo que más que de disfrutar del presente, prefería ocuparse del futuro. «Posiblemente no será suficiente para alcanzar el play off, pero para un equipo tan joven y alicaído como éramos últimamente, puede ayudarnos a coger confianza», dijo.

El técnico de Brescia reconocía que «no solo hemos llevado a cabo el plan de partido al inicio y sin presión, sino también bajo presión. Por segunda vez consecutiva, nuestra defensa ha sido sólida y eficaz. Hemos reboteado muy bien. Pero nuestras características no cambian, y la ansiedad del cuarto cuarto ha sido evidente. Eso sí, hemos ganado a un grandísimo equipo y ojalá nos dé moral», declaraba el preparador.

Scariolo incidía en que «el esfuerzo defensivo puede llenar un margen para alcanzar una prestación como mínimo aceptable. Esa es una base fundamental. La otra es pasarnos la pelota y tener frialdad, que esta vez lo hemos hecho muy bien». «Para los jugadores ha sido una inyección de entusiasmo que hay que refrendar el domingo», remachaba. A. G.