EL PUNT AVUI | Editorial, 2014/4/9
HEMEROTEKA

España tiene miedo del resultado

(...) De las palabras de Rajoy, Rubalcaba y compañía se deduce perfectamente que hay tanto una visión legalista de la democracia como un planteamiento nacionalista unitario, ya conocidos, pero sobre todo un miedo a dejar votar, no por el hecho de permitir ejercer el derecho, sino porque tienen la convicción de que tienen la votación perdida. España quiere suspender el partido porque tiene miedo de perderlo, y esta es la peor reacción de todas las posibles (...).

España no escucha porque no le gusta lo que oye. No le gusta que la sociedad catalana sea capaz de sobreponerse a las diferencias partidistas para poder solicitar ser consultada. No le gusta que la política se haga de abajo a arriba, impulsada por la sociedad civil; no le gusta la democracia que no salga del catecismo constitucional. Lo que se vio y vivió ayer en el Congreso es un capítulo importante porque reafirma la incapacidad de España para dar solución a un problema que considera suyo, pero a la vez porque refuerza la legitimidad del Parlamento de Catalunya para dar la respuesta que merecen, porque la piden , los ciudadanos.