Una renovación inoportuna y sin coherencia
El partido de mañana estará condicionado por la renovación de Jagoba Arrasate por dos años. Es una decisión inoportuna porque al equipo lo que menos le interesa es que el entrenador sea noticia toda la semana cuando está más cuestionado. Además rompe la coherencia que ha seguido el Consejo, que siempre ha abogado por renovar a los entrenadores al final de temporada y de año en año.
Aperribay se ha caracterizado por aplazar las decisiones con los entrenadores hasta final de temporada para que esos temas no distorsionaran el día a día del primer equipo y para tener una visión global para decidir. Anunciar la renovación esta semana ha provocado lo contrario, que solo se hable de este tema hasta el punto de que por vez primera en décadas el entrenador del primer equipo no va a conceder una rueda de prensa previa a un partido. La renovación ha provocado que en las redes sociales se llame a protestar mañana en Anoeta contra esa decisión y eso no ayuda al equipo. Están dispuestos a cantar el «Jagoba dimisión» los mismos que la temporada pasada ante el mismo rival gritaron el «Montanier dimisión».
Jagoba Arrasate debía ser renovado por una temporada al cumplir el objetivo de clasificar a la Real para jugar competición europea la próxima temporada. Ni antes ni por dos temporadas. Vender a estas alturas que firmar dos años es una apuesta de futuro y de estabilidad es ficticio cuando puede suceder, aunque sea improbable, que la Real no gane ninguno de los últimos cinco partidos y no entre en Europa. Y cuesta mucho creer que en esa hipótesis más negativa Arrasate llegue incluso a comenzar la próxima temporada.
Además desde fuera, más que un síntoma de fortaleza, se ve como una forma de responder a una debilidad. Normalmente en la Real este tipo de renovaciones se han producido cuando la figura de un entrenador estaba debilitada dentro del vestuario. Sucedió con Denoueix y con Lasarte, que fueron renovados en situaciones en las que no era necesario y al final de temporada sus contratos fueron rescindidos. Lo único que da fuerza a un entrenador son los resultados, no un contrato. Y de lo único que se debía haber hablado durante toda la semana desde el club es del partido de mañana, que es muy importante para romper el ambiente extraño que rodea al equipo. Lo único que ha hecho la renovación es aumentarlo.

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