Cuatro finales en alto para tomar contacto con Italia
El pelotón abandona Irlanda, cuyos aficionados han respondido con entusiasmo.

El pelotón se despidió de Irlanda ayer después de desayunar para trasladarse a Italia donde hoy les espera la cuarta etapa del Giro. «Han sido tres días inolvidables», resumió Nicolas Roche, uno de los pocos corredores irlandeses del pelotón. Pese a la lluvia, numerosos aficionados se apostaron en las carreteras para seguir con entusiasmo las etapas y ver ganar en dos de ellas al alemán Marcel Kittel, el sprinter más fuerte.
También trascendió ayer que la Policía irlandesa detuvo a un hombre en relación con el hallazgo el sábado de una bomba en el aparcamiento de una localidad próxima a Dublín, un día antes de la llegada del Giro.
El australiano Michael Matthews (Orica) llega vestido con la maglia rosa a la espera del ataque de los favoritos. El colombiano Rigoberto Urán (Omega) es el mejor situado, aunque le pisa los talones a tan solo 2 segundos Cadel Evans (BMC).
Los nombres ilustres saldrán a escena en una semana intensa. Se espera que lo hagan el colombiano Nairo Quintana (Movistar), a 50 segundos de Urán, y el catalán Joaquim Rodríguez (Katusha), el más perjudicado en la contrarreloj por equipos del arranque que ganó el Orica y que se encuentra a 1 min 47 segundos del líder provisional.
Cuatro finales en alto deberían devolver la sonrisa a Purito Rodríguez, que ya afila las uñas para las llegadas en Viggiano (mañana), Montecassino (jueves), Montecopiolo (sábado) y Sestola (domingo).
Antes de que lleguen las citas importantes, el pelotón, y sobre todo los velocistas, tendrán un aperitivo de 112 kilómetros hoy en la cuarta etapa entre Giovinazzo y Bari, en un circuito al que deberán dar ocho vueltas. Será mañana cuando empiece la fiesta de verdad. Los favoritos ascenderán Viggiano dos veces en la quinta etapa, la última y decisiva de 5,5 kilómetros al 5,5 por ciento. Más exigente será la meta en Montecassino (6ª), en una jornada maratoniana de 247 kilómetros, con un final potente de 8,7 kilómetros al 5,2 por ciento. Otra jornada para fondistas el viernes, de 211 kilómetros, propicia para que se vuelvan a lucir los hombres rápidos.
El fin de semana llegan los Apeninos con puertos duros. El sábado se llega a Montecopiolo (8ª), una subida de 18,8 kilómetros con pendientes máximas del 13 por ciento, pero antes hay que ascender Carpergna (13,5 kms al 6,9) y Villalago del Valle (7,5 kms al 6,4). Se cierra la semana con la cuarta llegada en alto, en Sestola, de 10,7 kms.

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