Los Piratas despiden las fiestas con gritos de «sí a la vida» y «sí a la fiesta»
El clero ha sido el protagonista del desfile de personajes que componen el Irrikitaldia, organizado por Donostiako Piratak al día siguiente de finalizar la Aste Nagusia.

La Aste Nagusia donostiarra terminó el sábado con el desmontaje de La Flamenka en el puerto y la bajada de persiana de los bares. Pero los Piratas tenían un último cartucho que quemar, ese que cada año hace del día después uno de los más deseados. Una vez más, decenas de donostiarras se vistieron con sus mejores galas para desfilar en el Irrikitaldia, el evento en el que se reúnen la flor y nata de la sociedad «ñoñostiarra», con ñ. Aunque el pretexto sea rememorar los años dorados de la Belle Epoque, desde el principio el desfile ha estado lleno de cachondeo, crítica y ganas de pasarlo bien.
En el desfile todas las miradas se dirigían a una pequeña carpa de circo montada por una cuadrilla compuesta por un trapecista, la mujer barbuda, un malabarista, un lanzador de cuchillos y demás personajes que sacaban mucho ruido haciendo competencia a la Txaranga 3Txulo que, enfundados en un delantal de lunares, se tomó la molestia de repartir entre los asistentes las letras de las canciones que iban a tocar (aunque para muchos la letra de todas las canciones se solucione con un «lololo»).
La mayoría de los chicos arreglaron el estilismo con una corbata de alguna boda y un sombrero comprado seguramente alguna noche de la Aste Nagusia. Las chicas ––y algún chico travestido– se lo curraron un poco más con sus vestidos largos, tocados, boas de plumas y abanicos. Hasta la mesita del té se llevaron algunas de paseo. Los anacronismos como mochilas de cuero o vasos de plástico con cerveza no hacían sino poner un punto simpático más.
Entre tanto labio rojo, al que se sumaron hasta niñas pequeñas vestidas de inudes que justo acababan de aprender a andar, había otros personajes que destacaban y que hicieron reaccionar a toda la gente que miraba el desfile sin saber qué estaba viendo. Una manifestación pro-vida se «coló» en medio del Irrikitaldia con mensajes como «Sí a la vida», «Munilla = mesías», «¿nadie va a pensar en los niños?» o «aborto = ETA».
La iglesia fue uno de los temas más recurrentes del desfile, tal vez porque tiene chiste fácil. De hecho, unos de los disfraces que más destacaban por se completamente diferentes al resto fueron el de un cura y una niña, que aunque no montaron ninguna escenita, la relación entre ambos personajes era evidente.
Como cada año, los participantes realizaron una pequeña representación en la Iglesia de Santa María, en la que un cura pedía a los «pecadores» que se acercaran a él. Eso era lo poco que podía escucharse porque el bullicio en la calle era tal que hasta los propios participantes estaban más pendientes del “Avanti popolo” que tocaba la txaranga que a lo que decía el cura.
Lo políticos no se libran
Los políticos saben que, a nada que llamen un poco la atención, serán parodiados en Irrikitaldia, así que mejor que no se lo tomen a mal. El exalcalde Odón Elorza está ya más que acostumbrado porque cada año aparecen personas simulando calvicie y amor por esa ciudad con «un marco incomparable». También el actual alcalde, Juan Karlos Izagirre, es un personaje querido. A él lo representaron en moto y con un auscultor de médico colgando del cuello.
En la representación que partía en dos la kalejira formaron un pleno del ayuntamiento con el alcalde y varios concejales como Eneko Goia y Naiara Sampedro. Y como cameo, saltó a escena Juan Carlos de Borbón con un caminar torpe junto con su «elefanta infanta». Una duchita a golpe de pistoletazo de agua a cargo de de dos chicos poxpolinas y la gente ya estaba lista para afrontar el calor con sombrillas y paraguas, al estilo de Celedón. La kalejira terminó en la calle Juan de Bilbao, donde las cuadrillas se dispersaron para seguir con la juerga por su cuenta.
Famatu «errepresaliatuen» eskubideen alde
Deluxe kuadrillakoen enkarteladak aurrera egin ahala, «Errepresioari stop. Famatuen kontrako jazarpenik ez» leloa irakurtzearekin batera, Luis Barcenas, Isabel Pantoja, Jose Ortega Cano eta Lionel Mesi eta horrelako pertsona ospetsuen aurpegiak erakusten zituzten, alegia, legearekin «arazoak» izan dituzten hainbatenak. N.B.

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