J.C. ELORZA
BALONMANO Champions League femenina

Györi y Vardar sufren bajas notables en sus plantillas

La fase de grupos de la Champions femenina llegaba este fin de semana a su ecuador con la disputa de la tercera jornada, aunque las noticias más relevantes se habían producido durante la semana, con anuncios importantes que afectaban a dos clubes aspirantes al título.

En el actual campeón de la Champions, el Györi húngaro, el club comunicaba que su principal estrella, Anita Görbicz, está embarazada y en próximas fechas dejará de jugar para volver al equipo la próxima temporada. La jugadora y el club ya habían hablado en verano, lo que permitió que el Györi se preparara reforzando de forma especial su primera línea, con la llegada de Aguilar, Sen y Planeta, además de Susan Müller, que ocupaba la plaza que dejaba vacante Katarina Bulatovic tras su marcha al Buducnost.

El otro club afectado fue el Vardar macedonio, que empezaba la semana con la confirmación de la grave lesión de la pivote gallega Begoña Fernández, que se lesionó en el partido ante el Thüringer, y las pruebas desvelaron que sufría la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Pieza importante del Vardar, por su experiencia y su peso en el equipo, la exjugadora de Itxako será operada el próximo jueves en España y confía en poder recuperarse a tiempo para la Final Four.

No acabaron ahí las novedades en el Vardar, ya que el miércoles anunciaba que había llegado a un acuerdo con su central francesa Allison Pineau para rescindir su contrato, que le ligaba hasta 2016. Pineau no había debutado todavía esta temporada, recuperándose de una operación en su rodilla izquierda que ha sido, al parecer, motivo de desacuerdos con el club, que han desembocado en la decisión de rescindir el contrato.

Ambas partes se han esforzado en recalcar que no fue una medida unilateral del club, sino acordada. Lo más curioso es que dos días después Pineau anunciaba su fichaje con el Krim Mercator esloveno, un club que atraviesa una delicada situación económica (estuvo a punto de desaparecer en verano), que no es extraña para Pineau, que vivió el desmoronamiento del Oltchim Valcea rumano hace dos temporadas, junto a jugadoras como Navarro o Barbosa.

Los favoritos, bien colocados. En lo referido a la competición, los cuatro equipos que jugaron la primera Final Four parecen decididos a llegar a la segunda. Györi, Buducnost y Larvik cuentan sus partidos por victorias, y el Vardar sigue la estela del Buducnost en el Grupo B. Del resto destaca el Viborg danés, que coge ventaja en el Grupo C pese a perder el domingo en su pista ante el Györi. Las húngaras se presentaron sin su lateral zurda Susan Müller, con un dedo roto, pero sorprendiendo con la alineación de Görbicz tras el anuncio de su embarazo, aunque la húngara solo salió para tirar los penaltis, marcando 4 de 5. La brasileña Amorim tomó el mando, y con 7 goles lideró al Györi hacia su tercer triunfo.

En el Grupo A la pugna por las dos plazas se resolverá entre tres equipos -la victoria por la mínima del Krim en Rusia podría ser decisiva-, con el Hypo descartado, y en el D tres clubes pelearán por la segunda plaza.