Mikel INSAUSTI
Zinema kritikaria
CRíTICA: «Invencible»

La falta de experiencia juega en contra de Angelina Jolie

El segundo largometraje de Angelina Jolie ha sido hecho para optar a los grandes premios anuales, pero se está quedando fuera porque no termina de convencer ni siquiera a su teórico público, que es el que suele coincidir con los gustos de los ancianos académicos de Hollywood. «Invencible» es un viejo proyecto que la industria tiene entre manos desde los años 50, y que si nunca se ha materializado es porque estaba considerado como demasiado grande y ambicioso. Muchos cineastas han ido pasando por él, por lo que los productores pensaban en alguien experimentado. Pues no, llega una primeriza y se hace con la película, por la sencilla razón de que se llama Angelina Jolie y tiene mucha influencia. Y, claro, en esto del cine academicista y premiable todavía le falta bastante rodaje para hacerse con los mandos de verdad.

El único bagaje que podía aportar la hija de Jon Voight es su condición de embajadora de los derechos humanos, ya exhibida en su ópera prima sobre el conflicto balcánico «En tierra de sangre y miel», pero por el lado de las atrocidades cometidas por el ejército japonés en la II Guerra Mundial queda muy poco por denunciar, así que toda la parte del campo de concentración suena a «déjà vu». Teniendo en cuenta que es el tramo en el que los cuatro ilustres guionistas (Joel Coen, Ethan Coen, Richard LaGravenese y William Nicholson) se han volcado, el regusto final es de decepción. Hasta la idea de escoger para el papel del sádico oficial nipón a un cantante como Miyavi parece copiada de la que tuvo Nagisa Oshima para «Feliz Navidad, Mister Lawrence» en 1983, cuando encomendó igual cometido al músico Ryuichi Sakamoto. Lo que sufría allí David Bowie no es nada comparado con el martirologio cristiano por el que pasa Jack O'Connell en su caracterización de Louis Zamperini.

En resumidas cuentas «Invencible» es una cinta bélica, y no tanto el biopic que pretendía ser, dado que es imposible resumir la odisea personal del protagonista histórico en una película de poco de más de dos horas.