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EH Bildu aboga por trazar en Europa «una agenda de resistencia» al TTIP

El parlamentario de EH Bildu Oskar Matute ha instado a trazar «una agenda de resistencia en Europa, con propuestas concretas, para confrontar» al Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés), que a su juicio «hace de las personas meros objetos de consumo».

La delegación a Bruselas ha partido esta mañana desde Bilbo. (Monika DEL VALLE / ARGAZKI PRESS)
La delegación a Bruselas ha partido esta mañana desde Bilbo. (Monika DEL VALLE / ARGAZKI PRESS)

na delegación de EH Bildu, junto a representantes de movimientos sociales y sindicales vascos, ha partido este lunes hacia Bruselas para participar este martes en la conferencia «Por una Agenda de Comercio Ciudadana», que abordará el TTIP.

Matute ha afirmado que la firma del eventual tratado del TTIP entre Estados Unidos y Europa es «un ataque frontal y directo a los derechos de los ciudadanos europeos y también de los vascos».

Según ha dicho, «ese ataque brutal se traduce en un recorte sistemático de los derechos sociales, laborales, medioamientales y a la propia salud, para dejar la vía abierta a la trasnacionales para que sean verdaderamente ellos quienes determinen cómo tienen que ser nuestras vidas y nuestros marcos de relación».

«Es un ataque a la soberanía de los pueblos por cuanto se entromete y se pone por encima de los marcos regulatorios soberanos para ponerlos a disposición de los intereses de las grandes corporaciones».

Por ello, ha explicado, acuden a Europa para, «junto con otros movimientos sociales y agentes sindicales y políticos europeos, intentar trazar una agenda de resistencia, un compromiso con propuestas concretas, que hagan de Europa un marco de resistencia y de confrontación con un acuerdo comercial que solo sirve a las trasnacionales y que hace de las personas meros objetos de consumo».

Matute ha reiterado que este tratado hace de las personas «meros consumidores sin derechos y los convierte en elementos intercambiables para seguir manteniendo los márgenes de beneficio brutales y demenciales de las trasnacionales».

Idoia Arrazola, de EHNE, ha advertido de que la firma de este tratado «va a traer consecuencias nefastas para la seguridad alimentaria, el medio ambiente, y, por extensión, para la agricultura y ganadería de Euskal Herria».

Según ha indicado, va a traer consecuencias «por el debilitamiento de las normativas europeas que están basadas en el principio de precaución, que limita aspectos como el cultivo de transgénicos o la presencia de hormonas en el ganado».

Además, ha dicho que este tratado «rebajará también las exigencias para el etiquetaje de los alimentos y traerá rebajas en los criterios medioambientales, lo que hará que tengan cabida procesos de extracción de gas del subsuelo con técnicas como el fracking».

Ha subrayado que «una eliminación de los aranceles, unido con el debilitamiento de la normativa, va a hacer que se abran las compuertas para las trasnacionales americanas, que tienen unas megaexplotaciones frente a las cuales la pequeña y mediana explotación de Euskal Herria, esa que gestiona y articula el medio rural vasco y que tiene unas prácticas mucho más sostenidas con el medio, poco podrá hacer».