Este elevador se puso en servicio en febrero del año 2011 y transporta alrededor de 1,2 millones de viajeros al año.
La próxima semana operarios especializados se encargarán de sustituir las sirgas (cables) que permiten mover la cabina del ascensor, una infraestructura que tiene capacidad para 22 personas.
El elevador acristalado salva un desnivel de 20 metros y facilita la conexión entre el II Ensanche y el paseo fluvial del Arga en el entorno del Molino de Caparroso, a la altura del Club Natación, mejorando la comunicación peatonal entre los barrios.
El ascensor está montado sobre una estructura de vigas de acero corten-cajón continuas, dobladas en ángulo recto, que en su parte superior sirven de soporte a un tramo de pasarela y en el resto forman el núcleo de comunicación vertical.
Durante el tiempo que esté en revisión los accesos al ascensor estarán cerrados por vallas y, desde hace unos días, la cabina alberga un aviso de cierre temporal destinado a sus usuarios habituales.

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca

Chiapas limpia su escudo de símbolos de la conquista española

Dantzalekura itzulera

«Dirigiremos Venezuela hasta que haya una transición», proclama Trump tras secuestrar a Maduro
