
El Eibar sigue acelerando las gestiones para conformar su nueva plantilla y, tras el fichaje este sábado del polaco Damián Kadzior para tres temporadas, hoy ha confirmado la salida del defensa Jordi Calavera, cedido al Girona la última temporada y al que le quedaba un año más de contrato en la localidad guipuzcoana.
El club armero ha informado de la desvinculación del futbolista catalán que recaló en Eibar en el verano de 2016, fue cedido primero al Lugo, luego al Sporting de Gijón y, tras retornar al conjunto eibarrés en la campaña 2018/19, volvió a salir cedido al Girona, su último equipo.
El conjunto armero agradece a Calavera «su profesionalidad» y le desea «la mejor de las suertes para el futuro», al tiempo que sigue conformando una plantilla que únicamente ha registrado una sola incorporación, la del polaco Kadzior, que todavía no ha sido presentado.
Es el único movimiento de entrada, a dos semanas del inicio de la temporada, de uno de los clubes que más tranquilo ha estado en el mercado de verano hasta la fecha, aunque se intuye que se acelerarán las gestiones que la dirección deportiva de Fran Garagarza tiene encarriladas para satisfacer las cinco o seis altas que ha demandado el técnico José Luis Mendilibar.

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