
Sophie Marceau acapara todo el protagonismo e interés en esta película de Jean-Paul Civeyrac que pudo verse en la Sección Piazza Grande en la última edición del Festival de Locarno. En clave demasiado solemne, narra el giro vital y profesional de una laureada agente de policía, cuyo código ético se verá convulsionado tras descubrir la infidelidad de su compañero sentimental.
Mentiras arriesgadas Desde su debut en 1996 con el filme ‘Ni d’Ève, ni d’Adam’, Civeyrac ha abordado con desigual fortuna en sus películas las tribulaciones de la sociedad del Estado francés a través de géneros como el terror o el fantástico, aportando cierto toque de originalidad a sus obras.
En su última etapa el cineasta ha optado por temáticas de índole social, dejando de lado lo sobrenatural y aproximándose más a la denuncia. No obstante, en este thriller protagonizado por una inmutable Marceau, el director ha apostado sobre todo por un discurso muy rígido y en el que imperan los tópicos del subgénero de venganzas.

Lateralidad, un tema desconocido pero crucial en el aprendizaje de las niñas y niños

PNV ganaría en Bizkaia mientras EH Bildu es la fuerza emergente, según un sondeo foral

Ertzainas acusan a los antifascistas del 12-O de usar «tácticas militares» en Gasteiz

Josu Jon Imaz agradece a Trump que «abra las puertas a una mejor Venezuela»

