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Osakidetza ve «clave» incluir el riesgo de violencia machista en la historia clínica

Osakidetza considera «clave» incluir el riesgo de violencia machista en la historia médica como un elemento de detección temprana y prevención, según señala un estudio realizado por profesionales del servicio de salud.

Concentración en Bilbo en febrero para denunciar una muerte por violencia machista.
Concentración en Bilbo en febrero para denunciar una muerte por violencia machista. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

Osakidetza considera «clave» la detección temprana de posibles casos de violencia machista y su inclusión en la historia médica de la situación de riesgo. Esta es la principal recomendación realizada por los profesionales de Osakidetza a la Comisión de Violencia Sobre la Mujer de la Audiencia de Bizkaia en el estudio sobre los feminicidios registrados en el herrialde en los últimos doce años, según ha informado el servicio de salud.

En su opinión, la identificación temprana de los casos de violencia machista y su registro en la historia clínica «destacan como elementos clave a la hora de predecir los feminicidios».

Además, los profesionales de Osakidetza consideran necesario «abordar las variables que aumentan la vulnerabilidad de la víctima de violencia de género como son la migración, residir en el medio rural, el consumo de tóxicos, la discapacidad o la prostitución, entre otros».

«Índice de fatalidad»

En ese sentido, han destacado que el «índice de fatalidad», que indica el porcentaje de víctimas sobre una situación de vulnerabilidad preexistente, es mayor en el medio rural, donde alcanza el nivel del 80%, seguido por migración y discapacidad con un 50%.

Los profesionales de Osakidetza expertos en el tema abogan por «trabajar en la búsqueda exhaustiva de información respecto a comportamientos y antecedentes personales de víctimas y agresores en lo que respecta a toxicomanías o psicopatologías y la necesidad de proporcionar apoyo adaptado a las necesidades individuales de las víctimas».

Apuntan también que mejorar la coordinación con otras instituciones es «otra de las posibles áreas de desarrollo».

Osakidetza ha dado formación en violencia machista a 21.549 profesionales de la salud en los últimos nueve años y dispone de dos guías destinadas a la detección de casos de violencia de género y sexual, una dedicada a las mujeres y la otra a los hijos.

Estas guías ofrecen pautas adecuadas a los diferentes contextos asistenciales: atención domiciliaria, atención primaria, urgencias, hospitalización y salud mental.