
Representantes de más de 20 colectivos se han reunido este miércoles en Iruñea con el objetivo de «dar una respuesta conjunta a los ataques tránsfobos que se están produciendo en Iruñerria recientemente», en alusión al movimiento feminista radical.
Según han denunciado los convocantes en un acto realizado en la plaza Consistorial, «gran parte de estos ataques vienen de integrantes de una corriente que se llama a sí misma feminista radical y que rechaza, persigue y patologiza a las personas trans, especialmente a las mujeres trans». Desde el transfeminismo, denominan a las feministas radicales con el acrónimo inglés TERF (Feminista Radical Transexcluyente, en castellano).
«Estos mensajes no siempre son presentados de forma explícita. A veces, los presentan ocultos entre discursos de preocupación por los derechos de las mujeres o en defensa de la infancia», han defendido. Como ejemplo, han mencionado los carteles que pudieron verse el 26 de abril, el Día de la Visibilidad Lésbica, en los que se podía leer el lema ‘Los hombres no pueden ser lesbianas’, «haciendo referencia a que las mujeres trans, a quienes niegan su identidad y leen como hombres, no son mujeres», han añadido las portavoces. Además, han señalado «pintadas tránsfobas firmadas ‘XX’, en referencia a los cromosomas», lo cual han calificado como «discursos biologicistas y esencialistas inaceptables».
«Lo que llaman debate teórico nos parece un debate tremendamente material. Los discursos de odio y sus posturas políticas se traducen en legitimación de la violencia institucional, directa y política, que supone una amenaza contra la vida de las personas que no habitan la norma», han criticado.
También han recordado la última polémica, cuando el pasado 8 de marzo, «pisando el trabajo de coordinación de más de 50 años del movimiento feminista en Euskal Herria», el movimiento feminista radical creó su propia coordinadora, llamada Euskal Herriko Mugimendu Feminista, «usurpando el nombre histórico del feminismo del territorio».
La veintena de colectivos de Iruñerria concentrados han advertido de que no van a permitir «que se promueva un discurso de odio que conlleva consecuencias directas: desde la deslegitimación, hasta insultos, persecución o palizas». «La existencia de las personas trans no se debate; no depende del criterio establecido por movimientos con discursos clasistas, supremacistas y conservadores que condenan a las personas trans a situaciones de vulnerabilidad, exclusión social y precariedad», han reivindicado.
Desde los movimientos transfeministas han apelado a que «otros agentes políticos no se dejen engañar por sus tramposas formas, y que entiendan lo que hay detrás: un aislamiento de las luchas, una esencialización del sexo y una persecución de las personas que no se ajustan al modelo cisheteronormativo capitalista».

Cuatro detenidos, militares con simbología nazi agredidos y diversos altercados en la final

Los nacionalistas somos todos unos desubicados

«El lehendakari Urkullu debería leer mejor la historia del Gobierno Vasco»

El periodista Fonsi Loaiza, agredido en Cádiz, denuncia el «uso del terror fascista»
