Una mariposa susurra música en su viaje por Europa
Occhi DiFarfalla, reconvertido en un cuarteto eléctrico, vuelvea la carga en su cuarta gira europea, que desde 2013 realizan bianualmente. En esta ocasión están presentando su tercer disco, ‘Destino epikoak’, cargado de ritmos rock que esconden influencias del punk, el rap y el pop.
Artikulu hau irakurtzeko
erregistratu doan edo harpidetu
Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi
Klikik gabe gelditu zara
El grupo zarauztarra Occhi Di Farfalla está de gira por Europa. Ayer actuaron en Besançon, en el Estado francés, y hoy están en Bern (Suiza) y después pasarán a Alemania donde estarán hasta la semana que viene. A partir de setiembre podremos verlos en directo en Euskal Herria y varios puntos del Estado español, aunque todavía no han cerrado fechas.
Con sus conciertos presentan ‘Destino epikoak’, su tercer trabajo, realizado esta vez partiendo de la formación como cuarteto eléctrico. De hecho, Occhi Di Farfalla comenzó con un dúo acústico compuesto por Miren Aranguren y Hodei Esteban, que viajó por primera vez a Europa en 2013. Tras la gran acogida que tuvieron han vuelto cada dos años a los mismos sitios que les prestaron su apoyo, y de paso han conocido otros nuevos.
En la gira que están realizando actualmente cuentan con su amigo Craig Bjerring –conocido como Old Seed–, que conocieron hace años en Zarautz. «Hodei le llamó para que actuará en Putzuzulo y después realizaron algunos conciertos juntos, y se hicieron amigos. Desde entonces casi anualmente viene a Euskal Herria y le ayudamos a organizar una gira», explica Aranguren. Bjerring ha sido, además, productor del nuevo disco.
En los discos anteriores partían de las composiciones de Esteban y Aranguren para su grupo acústico, y cuando formaron el cuarteto lo hicieron porque querían ver cómo sonaban esas canciones con ese formato. Sin embargo, el ‘Destino epikoak’ parte del local de ensayo y son canciones hechas para el cuarteto. Se trata de canciones con diferentes estilos, cada una con su propio carácter, algunas con toques de punk, pop o rap, pero todas ellas englobables dentro del rock. «Para nosotros todas las canciones tienen una coherencia, aunque cada una tenga su propia identidad. No nos hemos puesto límites a la hora de crear», comenta la vocalista.
Sus letras reflejan su activismo. Partiendo de la reivindicación feminista de «lo personal es político» podemos notar historias contra la represión y la tortura. «Se nota que tenemos relación con los gaztetxes, el movimiento LGTB…», dice Aranguren.