Pogacar y Vingegaard echan a rodar pero no se citan hasta julio
El esloveno se estrena el sábado buscando su cuarta Strade Bianche. Un día después lo hará en la París-Niza el ciclista danés. No coincidirán en la carretera hasta el Tour. Evenepoel, Lipowitz y las jóvenes estrellas han sido más madrugadores.
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Mes y medio después de que arrancara el calendario Pro Tour en Australia, Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard echan a rodar. El esloveno lo hará el sábado en la Strade Bianche, donde buscará su cuarta victoria. El danés empezará un día después para tomar parte en la París-Niza. No se encontrarán en la carretera hasta el Tour, donde se han repartido la victoria en las seis últimas ediciones.
En el caso de Pogacar, el estreno será algo más tardío de lo habitual. Solo en 2024 se había saltado las carreras de febrero para arrancar directamente en el sterrato toscano, otro terreno en el que se mueve como nadie. Se ha adjudicado las tres últimas ediciones que ha disputado y, aunque se le empiezan a agotar de tanto ganar, también esta vez tiene una marca que batir: si gana, desempatará con Fabian Cancellara y se convertirá en el corredor con más triunfos en su palmarés.
Su calendario es bastante clásico en el primer tramo de la temporada, marcado por las clásicas y por otro par de retos que probablemente le rascan más que el récord en el sterrato. Indudablemente, la Milán-San Remo, que se le ha escapado por los pelos en las cuatro últimas ediciones. Y también la Paris-Roubaix, en la que solo Van der Poel fue capaz de superarle el año pasado. En definitiva, los dos Monumentos que le quedan por ganar.
Flandes y Lieja completarán la campaña de clásicas del líder de UAE, que sí ha introducido novedades en su aproximación al Tour, con dos pruebas que disputará por primera vez. Nunca hasta ahora había dilatado tanto su participación en una carrera por etapas como en este 2026. El premio gordo se lo llevarán el Tour de Romandía entre el 28 de abril y el 3 de mayo y la renovada Vuelta a Suiza en la tercera semana de junio.
La tercera grande
Dos semanas después estará en Barcelona con el dorsal número 1 para comenzar el asalto a su quinto Tour. Solo entonces coincidirá en la carretera con Jonas Vingegaard, el único corredor que ha sido capaz de doblegarle en la prueba francesa.

No ha podido hacerlo en las dos últimas ediciones, aunque como Pogacar tampoco ha bajado del segundo puesto en sus cinco participaciones, y quizá por eso, el corredor danés ha optado por una ruta muy diferente a la habitual, que incluirá nada menos que el Giro. Con dos Tours y una Vuelta en el palmarés, es la única grande que le falta al líder de Visma.
Eso si no pasa nada por el camino, que en los últimos años ha resultado accidentado para el danés. También en este 2026, cuando un accidente mientras entrenaba le imposibilitó participar en el UAE Tour. Su debut se producirá finalmente este próximo domingo, en la París-Niza de la que se tuvo que retirar hace un año en la última etapa por una caída.
Desde ahí hasta el arranque del Tour, en el planning de Vingegaard, que nunca ha sido muy amigo de las clásicas primaverales, solo aparecen dos citas, la Volta en la última semana de marzo y el Giro, que se correrá del 8 al 31 de mayo. Es decir, a priori, más de un mes sin competición entre Catalunya e Italia y otras cinco semanas en blanco entre el Giro y el Tour.
Madrugadores
En ese parco camino no coincidirá con Pocagar, pero sí con otros corredores que tienen o han tenido el Tour subrayado en rojo. Y que han sido bastante más madrugadores. Ninguno como Remco Evenepoel, que arrancó en enero y con el acelerador pisado: tres victorias en Mallorca, dos etapas y la general en la Comunitat Valenciana y un triunfo parcial en el UAE Tour.
Tras un pequeño respiro competitivo, reaparecerá en la Volta, donde coincidirá con Vingegaard. De ahí saltará a las clásicas, con Amstel Gold Race, Flecha Valona y, compartiendo aquí carretera con Pogacar, Lieja-Bastogne-Lieja, para afrontar después otro parón, más largo que el año pasado, antes de ultimar su aproximación al Tour. No habrá Romandía esta vez, pero sí Dauphiné –o Tour d’Avergne-Rhone Alpes, que es como se llama a partir de este año– a mediados de junio. Y de ahí a Barcelona.
La vacante de Evenepoel, retirado, en el tercer peldaño del podio de último Tour, la ocupó Florian Lipowitz. Hoy compañero del ciclista flamenco, habrá que ver si solo le toca trabajar o parte como segundo espada de Red Bull. En cualquier caso, también trabaja para llegar en la mejor forma a julio, con calendario que ha arrancado con tanta premura como el de Evenepoel aunque, de momento, registra menos pruebas confirmadas en los próximos meses. Tras competir en Mallorca y Algarve, regresará en la Volta y disputará el Tour de Romandía.
La última hornada
Junto a Lipowitz, Evenepoel y Vingegaard, también disputará la Volta Oscar Onley, el inesperado candidato al podio del último Tour. Fichaje estrella de Ineos, ha empezado el año en Algarve y, tras competir en París-Niza y Volta, todavía no ha decidido cómo distribuye el trabajo en los meses posteriores hasta que en junio ultime su preparación en Auvergne-Rhone Alpes.

Otros dos corredores de la última hornada han superado a Onley en Algarve. Se la adjudicó Juan Ayuso, que acudirá por primera vez como jefe de filas al Tour tras su fichaje por Lidl-Trek. El alicantino ha diseñado una ruta que incluye París-Niza, Itzulia, Flecha Valona y Auvergne-Rhone Alpes.
Como lo hizo en Algarve, donde acabó segundo por detrás de Ayuso, compartirá carretera con el alicantino en la Itzulia la gran promesa del ciclismo francés. Decathlon no ha querido confirmar si Paul Seixas correrá el Tour para no añadir presión a un corredor que con solo 19 años atrae tantas miradas como los grandes del pelotón, pero es difícil pensar que no tome la salida en Barcelona el propio 4 de julio. De momento, solo se ha hecho público su calendario hasta abril, que concluye con la Flecha Valona y la Lieja, a donde volará directamente desde Bergara. Y este sábado, la Strade Bianche, donde se codeará con Pogacar, que ya conoce en su versión junior y a la que llega tras batir el récord de ascensión en el Mur de Royes que establecía precisamente Pogacar en el pasado Europeo para hacerse con el triunfo en la Faun-Ardèche Classic.