Cuba no cierra la puerta al diálogo con EEUU, pero teme una agresión
Cuba insiste en la posibilidad de ser atacada por Estados Unidos. Su presidente, Miguel Díaz-Canel, alerta de una posible agresión mientras la isla afronta graves dificultades económicas y busca alternativas para sostener su sistema.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel advirtió ayer, una vez más, de que la isla debe prepararse ante una eventual agresión militar por parte de Estados Unidos. En una entrevista concedida al medio brasileño “Ópera Mundi”, el mandatario sostuvo que Washington podría «intentar agredir» a Cuba, por lo que el país caribeño no puede permitirse «ni sorpresa ni derrota».
Díaz-Canel insistió en que La Habana no promueve un conflicto armado, aunque aseguró que tampoco teme enfrentarlo si se trata de defender la soberanía nacional. En ese sentido, describió la estrategia defensiva cubana como una «guerra de todo el pueblo», basada en la combinación de acciones regulares e irregulares con participación ciudadana. «Cada cubano tiene una misión en la defensa de la patria», subrayó.
El presidente también alertó de que una eventual acción militar tendría un alto coste político internacional, al considerar que sería rechazada por amplios sectores de la comunidad global e incluso por parte de la sociedad estadounidense. No obstante, reiteró la disposición histórica de Cuba a mantener un diálogo con Washington, siempre que se respete la independencia de la isla.
El bloqueo perdura
Las declaraciones se producen en medio de una profunda crisis económica y energética que el Gobierno cubano atribuye al endurecimiento del bloqueo estadounidense, vigente desde hace más de seis décadas. Según Díaz-Canel, las sanciones se han intensificado bajo la actual Administración, incluyendo la inclusión de Cuba en la lista de países «patrocinadores del terrorismo» y una creciente presión financiera y energética.
Siguiendo su mismo hilo, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, calificó de «brutal» el impacto del cerco petrolero impuesto desde enero. Las sanciones han dificultado la llegada de combustible, obligando a paralizar centrales clave y agravando los apagones que afectan a amplias zonas del país.
Aunque la reciente llegada de crudo ruso ha permitido cierto alivio, las autoridades reconocen que el suministro sigue siendo insuficiente para abastecer las necesidades nacionales. Cuba necesita al menos ocho cargamentos mensuales para sostener su economía, muy por encima de su producción actual. Mientras tanto, el Gobierno impulsa medidas para diversificar fuentes energéticas y reducir la dependencia del petróleo, en un momento en el que el futuro del país parece estar a la espera del desencadenante final en Oriente Próximo.
Rusia
Rusia es el único país que ha suministrado con crudo a la isla. La llegada del petrolero ruso Anatoly Kolodkin a finales de marzo apenas alivió la escasez energética en la isla. Ahora parece haber otro más en camino.
Reafirmación
Miguel Díaz-Canel aseguró que «si tenemos que defender la revolución, la soberanía y la independencia del país, así será».