INFO

Saski Baskonia se sacude a una Penya «garrapatera» en el último cuarto (85-71)

Un parcial de 26-11 en los minutos finales ha adelantado a los de Galbiati 1-0 en su eliminatoria ante el Joventut, luego de duelo jugado al límite físico por ambos. El vigor de Diakité y la calidad de Spagnolo y Omoruyi han roto la resistencia verdinegra en una serie con aroma a desempate.

Saski Baskonia ha echado de menos los minutos de ausencia de Diakité a causa de un golpe no castigado. (Endika PORTILLO | FOKU)

SASKI BASKONIA 85 - JOVENTUT 71

«Por la mañana café / por la tarde ron / ¡Paolo Galbiati / hazme campeón!» ha vuelto a sonar después de la sufrida, muy sufrida victoria de Saski Baskonia ante un Joventut de Badalona que hasta su desplome físico en el último cuarto ha sido una garrapata absoluta. Hasta que un parcial de 26-11 ha roto el partido, los gasteiztarras han tenido que sufrir ante un rival que ha jugado al límite y ha exigido a los de Paolo Galbiati ir al límite para sumar el ansiado 1-0. Todo puede pasar el viernes, pero a nadie extrañaría si esta serie se decidiese el domingo  a las 21.00 con el desempate.

Los puntos de Cameron Hunt y las faltas de Drell han compensado el complicado inicio del Baskonia, en el que Kurucs ha puesto los primeros puntos, pero al mismo tiempo se ha cargado con dos faltas. Asimismo, aunque Saski Baskonia ha entrado bien a la eliminatoria, el excesivo número de tiros libres errados ha permito0dm ala Penya seguir el ritmo anotador, al punto de llegar al final del primer asalto con empate a 18.

Sendos triples de Radzevicius y Forrest han inaugurado el segundo acto, zambullendo al fin a los de Paolo Galbiati en el espíritu de estos play-offs, hasta en el que Indar Baskonia cantaba «¡Solo vale ganar!» A poco que el juego se ha quitado el corsé, Saski Baskonia ha logrado un parcial de 8-2, provocando el tiempo muerto de Dani Miret, toda vez que llegar jugando sin marcar sistemas y valiéndose de no tener a la defensa rival puesta ha sido el principal arma gasteiztarra en esos minutos. 

El tiempo muerto ha dejado una cosa bien clara: defensa a ultranza de los verdinegros, con Kraag pegado como una lapa sobre Luwawu-Cabarrot. A falta de triples, el bando catalán ha intentado la réplica de la mano de Jabari Parker y Ricky Rubio. Y pronto han empezado a saltar chispas, como en una dura falta de Diakité sobre Hanga, cuando el pívot baskonista le ha aplicado una llave al ex de los gasteiztarras, momento en e que Birgander y Luwawu-Cabarrot también han metido baza, pero sin llegar a mayores. 

El nivel de contactos ha sido espectacular, hasta para unos estándares de play-offs. Diakité se ha tenido que ir al banquillo tras recibir un manotazo de Birgander que se ha saldado con total impunidad para el sueco y los movimientos sin balón se ha convertido en unas pista americana, aunque al menos Saski Baskonia ha sabido hacer valer su mayor acierto en el triple para respirar y sacar alguna ventaja en el marcador. Combinando ambos aspectos, una falta clara de Hakanson la han pitado muy tarde los árbitros, después de que Spagnolo haya metido un triple inverosímil, más tarde anulado por los propios colegiados, para bronca del personal. El italiano se ha desquitado pocos segundos después con una gran canasta de dos puntos.

A falta de tiros exteriores, Ricky Rubio en penetración y Birgander en la pintura han hecho mucho daño, sosteniendo a los de Dani Miret como garrapatas a la estela del Baskonia. Eso sí, siempre por detrás y con varios de sus jugadores amenazados con tener problemas de faltas en el futuro: 38-37.

Del susto a la alegría

Si el tercer cuarto ha empezado con un «dos más uno» de Forrest, Ricky Rubio y Ruzic le han replicado con la misma moneda, devolviendo a la Penya una pequeña ventaja: 41-43. El ambiente en la cancha ha ido elevando la temperatura, con un nivel de contactos muy por encima de lo normal y unos árbitros incapaces de cortar esa «cocción» tan peligrosa. Y en el ínterin, un triple de Guillem Vives ha puesto el 41-46 para el bando catalán.

El duelo ha empezado a incomodar y molestar mucho al Baskonia, sobre todo ante la zona 1-3-1 que ha puesto Dani Miret, con réplica de zona 23 del propio Paolo Galbiati. Más que al ajedrez, los dos técnicos han puesto en juego su habilidad en el juego de los barquitos, a ver dónde había agua y dónde se podía tocar al rival. Y dentro de un Joventut con ventaja, al menos Rubio ha cometido su tercera personal y la Penya se ha metido en bonus de personales.

No ha pasado a mayores el intento de escapada visitante y Saski Baskonia ha logrado volver a ponerse por delante y calmar las demasías de su rival. Más aún cuando Omoruyi ha logrado el 54-49 con un «dos más uno». Por desgracia, y aunque haya vuelto Diakité, no ha tardado la penya en empatar con un triple de Hakanson y dos tiros libres de Morin.

No había manera de quitarse de encima a un Joventut garrapatero, que ha vuelto a ponerse por delante con un triple de Hakanson, ya con el final del tercer cuarto llamando a la puerta, con Ricky Rubio en el banquillo y sin noticias de Cameron Hunt, «secado» por Kobi Simmons. Spagnolo ha tenido varias oportunidades para darle la vuelta a esa eventualidad, pero se ha llegado a los diez minutos finales con un peligroso 59-60 en el marcador.

Los de Paolo Galbiati han dado un nuevo paso adelante en defensa ante una Penya fatigada que ha empezado a fallar varios tiros debajo del aro. ¿Sería el momento? Desde luego que cuando entre Forrest y Omoruyi han establecido el 68-64, esos cuatro puntos han sentado de maravilla. Y por algo ha pedido tiempo muerto Dani Miret, con siete minutos aún por delante.

Una bandeja de Spagnolo y un vuelo sin motor para machacar el rebote ofensivo de Omoruyi, seguido de un «dos más uno» de Diakité han dado la sensación de que ahora sí, por fin, se rompía el partido. Una canasta de Luwawu-Cabarrot remontando la línea de fondo ha certificado esa sensación: 77-66 a falta de 4.13 y la sensación de alivio por haberse quitado a un pelmazo tremendo de encima.

Cameron Hunt, ya con agua pasada, y Adam Hanga, desperdiciando los dos tiros libres de una antideportiva señalada sobre Kurucs, han sido los últimos estertores de una Penya que ha hecho sudar a Saski Baskonia, pero que está ya a un paso de semifinales, aunque la hinchada ha recuperado el ‘hit’ del «conejito malo» con el archiconocido «Por la mañana café / por la tarde ron / ¡Paolo Galbiati / hazme campeón!», que tanto éxito y tan buen efecto tuvo en la Copa. 

FICHA DEL PARTIDO:

SASKI BASKONIA: Trent Forrest (8), Rodions Kurucs (11), Jesse Edwards (6), Gytis Radzevicius (3) y Rafa Villar (1) –quinteto inicial–, Kobi Simmons (9), Tim Luwawu-Cabarrot (12), Mamadi Diakité (10), Eugene Omoruyi (13) y Matteo Spagnolo (12) y Clément Frisch ().

JOVENTUT: Ricky Rubio (15), Hunt (11), Parker (8), Ruzic (5) y Kraag –quinteto inicial–, Hakanson (8), Birgander (10), Vives (3), Hanga (6), Morin (5) y Drell.

Árbitros: Peruga, Martínez y Fernández. Sin eliminados.

Parciales: 18-18, 20-19, 21-23, 26-11.

Incidencias: 8.666 espectadores en el Buesa Arena.