INFO

Bev Ditsie: «La cultura es una herramienta de memoria y resistencia»

La cineasta sudafricana Bev Ditsie recibirá el máximo galardón de Zinegoak tras su trayectoria como cineasta y activista clave en la lucha por los derechos LGTBIQ+ en Sudáfrica, siendo una de las referentes del movimiento lésbico en África.

Bev Ditsie, durante su intervención en el Teatro Arriaga. (OSKAR MATXIN EDESA | FOKU)

El festival internacional de cine LGBTIQ+ que se celebra anualmente en Bilbo, Zinegoak, ha otorgado su premio de honor a Bev Ditsie. La cineasta africana será reconocida por su figura clave en la lucha de los derechos LGTBIQ+ en Sudáfrica este lunes a la tarde en la Gala de Inauguración de la 23ª edición de Zinegoak en el Teatro Arriaga.

El festival arranca este lunes y concluirá el próximo lunes, 29 de junio. Durante una semana se proyectan largometrajes de ficción, largometrajes documentales, cortometrajes de ficción, cortometrajes documentales y obras experimentales. Su primera edición fue en 2004 como una herramienta de sensibilización a través de la cultura, el cine y las artes escénicas y con la necesidad de crear un festival de cine sobre temas de gays, lesbianas y transexuales. 

Anualmente se concede un Premio Honorífico que reconoce la trayectoria de figuras clave del cine y el activismo LGTBIQ+, y se cuenta con un Jurado Internacional formado por profesionales del ámbito audiovisual y queer.

En esta edición, Bev Ditsie (Soweto, 1971) será reconocida con el premio honorífico. Es una de las fundadoras de la organización de derechos de los homosexuales Gay and Lesbian Organization of Witwatersrand. Además, debido a ello, se convirtió en la primera mujer lesbiana en una Conferencia Mundial sobre la Mujer en la ONU, celebrada en Pekín en 1995. 

No obstante, ha querido llevar su lucha a la gran pantalla, y hasta el momento lleva la firma en cuatro películas: ‘Simon & I’ (2002), ‘A Family Affair’ (2005), ‘The Commission - From Silence to Resistance’ (2017) y ‘Lesbians Free Everyone - The Beijing Retrospective’ (2020). Esta última cinta se proyectará el martes 23 de junio, a las 18.00 horas, en el cine Golem.

Pionera

Ditsie ha relatado su lado más personal durante la rueda de prensa en el Teatro Arriaga. No tuvo una infancia sencilla, ya que creció en Soweto, un barrio creado por el gobierno sudafricano para mantener a las personas negras alejadas de los suburbios blancos durante el apartheid. Es por ello que desde muy joven participó en movimientos contra el apartheid, siempre con la idea firme de que la liberación racial no era suficiente si las mujeres y las personas queer seguían siendo discriminadas.

También fue una de las mujeres en organizar la primera marcha del Orgullo en 1990, celebrada en Johannesburgo, capital financiera de Sudáfrica.

Ditsie, posando en el Teatro Arriaga (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Ha destacado que la cultura es «una forma de lucha y el cine, en concreto, una herramienta de memoria y resistencia». Ditsie afirma que a través del cine ha podido contar historias silenciadas e invisibilizadas, por lo que su obra puede entenderse como un archivo vivo. «Es una forma de evitar que estas vidas y luchas desaparezcan del relato oficial», subraya.

En su ópera prima ‘Simon & I’ (2002), relata la historia de Simon Knoli, uno de los fundadores de GLOW (Gay and Lesbian Organisation of the Witwatersrand) y también su propia historia.

En otras de sus obras trata temas como la memoria, VIH, activismo y representación queer negra. Como en su última película ‘Lesbians Free Everyone - The Beijing Retrospective’ (2020), que aborda el activismo lésbico global y su revisita a la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Pekín.

Activista transformadora

Ditsie ha destacado que las personas queer africanas existen y que esa figura no solo pertenece al mundo occidental.

Más exactamente, ha detallado la situación actual de Sudáfrica: «Tenemos una Constitución que reconoce los derechos de todas las personas, incluyendo la no discriminación en base a su orientación sexual. Esto fue muy importante porque ahora podemos tener leyes que nos protegen frente a los discursos y los crímenes de odio. A pesar de esto, es una lucha cuesta arriba porque el fascismo está barriendo el mundo. La desinformación y las noticias falsas están siendo utilizadas para dividir a la gente e incitar a la violencia y generar caos».

«Es una lucha cuesta arriba porque el fascismo está barriendo el mundo, la desinformación y las noticias falsas están siendo utilizadas para dividir a la gente e incitar a la violencia y generar caos»

Precisamente, junto a otras tres activistas, contribuyó a que la Constitución de 1996 incluyera la protección frente a la discriminación por orientación sexual. También participó en el impulso social que desembocó en la despenalización de las leyes de sodomía en 1998. 

Asimismo, se ha mostrado ilusionada con este reconocimiento de Zinegoak, y ha aplaudido la existencia del festival. «En Sudáfrica no hay un festival de cine o un festival queer, no tenemos a nuestras personas representadas en la gran pantalla. Ahí es donde entra mi pasión por las narrativas. Por eso estoy muy feliz de estar aquí, para ayudar a poder avivar el fuego e implementar estas conversaciones que se necesitan de forma urgente», ha confesado.