Mikelarena presenta ‘¡Al rescate de Baroja!’, la novela más beratarra de la serie Errandonea
En la tercera novela de la serie Errandonea, Fernando Mikelarena ha trenzado los hilos de la historia y de la imaginación para relatar desde un prisma inédito los tejemanejes de Mola, los primeros días de guerra en Madrid, Iruñea y Bera y cómo escapó Pío Baroja de la muerte el 22 de julio de 1936.
Artikulu hau irakurtzeko
erregistratu doan edo harpidetu
Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi
Klikik gabe gelditu zara
Fernando Mikelarena Peña ha presentado la novela ‘¡Al rescate de Baroja!’, la tercera de la serie Errandonea, que combina la ficción y la realidad del pasado. El acto ha sido en la casa de cultura de su pueblo, Bera, y el escritor ha estado flanqueado por el alcalde, Aitor Elexpuru, y el compañero Manuel Moncayola. El alcalde se ha mostrado orgulloso de Mikelarena y de la Academia de la Torre de los Alzate, creado recientemente por el historiador con el objetivo de impulsar la memoria histórica y la antropología.
Moncayola ha definido a esta novela como «la más beratarra de la saga hasta el momento», ha situado los acontecimientos que se describen en el libro en el contexto de 1936, hace noventa años, y los ha ido desgranando pregunta a pregunta, empezando por la evolución del personaje Clemente García Errrandonea desde las anteriores novelas. Bajo amenazas de represalias a su familia, el general Mola le obliga a retomar su grado de teniente y colaborar, pero al final aparece como uno de los salvadores de Pío Baroja en la sombra.
Entonces en Bera había dos cuerpos policiales: 60 carabineros y 12 guardias civiles. Los primeros se mantuvieron en su mayoría fieles a la República, mientras que los segundos secundaron el golpe de Estado.
La defensa de Endarlatsa
«Me congratulo porque en total 80 carabineros de Bera, Lesaka y Etxalar defendieron Endarlatsa junto con beratarras de izquierdas. Gracias a eso, se consiguió que se demorara casi un mes la toma de los golpistas de Irun y Donostia y se dio oxígeno a los republicanos. Con la voladura del puente el frente se estabilizó porque los sublevados no pudieron llevar la artillería», ha contado Mikelarena.
«Muchas de esas 80 personas estaban casadas y dejaron a sus familias. Incluso las utilizaron como escudo». El historiador ha descubierto detalles inéditos buceando entre innumerables sumarios y también del testimonio de uno de los carabineros, que lo mataron el 2 de agosto, que le llegó a través de una familiar.
El plan de Mola
Moncayola le ha preguntado cómo era Mola y Mikelarena le ha respondido que le parece interesantísimo. «Su plan inicial era dar un golpe de timón a la República y reformarla hacia la derecha, pero ese plan falló porque desaparecieron dos figuras clave, Sanjurjo y Calvo Sotelo. Al final, eligieron a Franco cuando era mucho menos capaz que Mola, pero era mucho más manipulable por los alemanes e italianos».
El historiador ha recordado que los rebeldes ganaron la guerra por la ayuda de Alemania e Italia.
Carlos Martínez de Campos es un militar que contrasta con Mola. Es culto y se jugaba un hijo que se había quedado en la zona republicana. Fue el protagonista en la liberación de Baroja, junto con el capitan Rafael Tejero, hombre de confianza de Mola, y el personaje de ficción Clemente García Errandonea. Martínez de Campos tenía un hijo falangista, Leopoldo, que había estado en la defensa del cuartel de la Montaña en Madrid el 20 de julio, en el primer episodio cruento de la guerra donde murieron entre 300 y 400 personas, entre ellas muchos jóvenes falangistas.
Leopoldo se salvó y luego fue diplomático del Gobierno franquista, pero su padre no lo sabía y esa duda está latente en toda la novela.
José Bergamín
Otro personaje que aparece en la novela es José Bergamín. Creador de la revista ‘Cruz y Raya’, este republicano encargó personalmente el cuadro ‘Guernica’ a Picasso. Este católico de izquierdas fue fiel hasta el último momento con la República y vino a vivir a Hondarribia porque, según decía, no quería vivir en España.
El 18 de julio de 1936 ya se conoció el movimiento militar en Marruecos y Andalucía mediante las notas informativas radiadas, aunque no hay preocupación hasta la nota de las nueve de la noche, cuando dicen que han asesinado en Iruñea al comandante jefe de Nafarroa de la Guardia Civil. Al día siguiente hay cientos de detenidos y encarcelados y mucha gente escapó. Por ejemplo, cientos de personas huyeron de Caparroso a la Bardena.
En Bera, la gente de derechas, que es la mayoría, se esconde en el monte, y al día siguiente, a las siete de la mañana, llevan a cabo la primera detención. Corre la voz y muchos republicanos y miembros de UGT se escapan. Hicieron bien, porque pronto empezaron los registros, las detenciones y también las ejecuciones, entre ellas la del taxista Cesareo Seminario y Ezequiel García Rodrigo, de 70 años.
La presentación ha acabado con una reflexión del autor de la novela: «Solo el débil puede pensar que la destrucción y la muerte son solución para algo».