2016/02/22

«Ugarteko» intenta sacar 777.000 euros a la defensa de Cabacas, a GARA y a NAIZ

El pasado jueves se celebró en el juzgado de instrucción número 13 de Bilbo el acto de conciliación por el que «Ugarteko» demandó a la abogada de la familia Cabacas, a GARA y a NAIZ la cantidad 777.000 por daños y perjuicios por la grabación difundida y por la identificación de quien ordenó «entrar con todo». En el acto no hubo avenencia.

Iñaki IRIONDO|gasteiz
0222_eg_cabacas

NO CALLÓ AL PADRE


Entre las cosas que achaca a la abogada de la familia se encuentra que permitiera que Manu Cabacas, padre de Iñigo, se lamentara en una entrevista de que «es incompresible que ‘Ugarteko’ no esté ya entre rejas».

FIN DE SU CARRERA


«Ugarteko» recoge en su demanda que la actuación de la abogada, NAIZ y GARA han supuesto el fin de su carrera profesional, «pérdida de su capacidad de ocio» e importantes secuelas psicológicas y psiquiátricas.

777.000 euros es la indemnización que «Ugarteko» demandó a la defensa de la familia del fallecido Iñigo Cabacas, a GARA y a Naiz, «en concepto de indemnización de daños y perjuicios», por su identificación y la publicación de las órdenes internas de la Ertzaintza en la noche del 5 de abril en la que el joven basauritarra cayó mortalmente herido por un pelotazo policial.

El jueves pasado se celebró en el juzgado de instrucción número 13 de Bilbo el acto de conciliación solicitado por «Ugarteko» y su abogado, que se cerró sin avenencia, al considerarla los demandados «injusta e improcedente». Se abre así la posibilidad de que el oficial de la Ertzaintza mantenga la vía judicial.

«Ugarteko» y su abogado aseguran en la demanda de conciliación presentada que las grabaciones de las órdenes dadas por el circuito interno de la Ertzaintza la noche en la que hirieron mortalmente a Iñigo Cabacas fueron publicadas por GARA y NAIZ «de forma sesgada», dando lugar a «un montaje» y diseñando «una sucesión de hechos que conforman una realidad distinta a la verdadera del día de autos».

Más tarde, otras televisiones a nivel estatal y radios «emiten también esas grabaciones, en la forma sesgada y montada por GARA-Naiz», lo que provoca gran escándalo.

Después de esto, el Departamento de Seguridad relevó de sus puestos a cuatro agentes participantes en el operativo y también a «Ugarteko».

Número policial

La demanda presentada recoge que el 14 de noviembre de 2013 la abogada Jone Goirizelaia, que ejerce la acusación particular en nombre de la familia de Iñigo Cabacas, «en entrevista a los medios de comunicación identifica a ‘Ugarteko’» por su número policial, «imputándole la responsabilidad de la muerte, a pesar de que esta imputación jamás ha sido realizada por el juzgado que instruye la causa, violando por tanto el derecho a la presunción de inocencia».

En el escrito también se queja de que la abogada de la familia permita que el padre de Iñigo, Manuel Cabacas, se lamente de en una entrevista en NAIZ de diciembre de 2014 de que «es incomprensible que ‘Ugarteko’ no esté ya entre rejas».

El abogado de «Ugarteko» sostiene que Jone Goirizelaia «puede expresarse en los términos que desee en sus escritos legales y procesales», pero no ante los medios de comunicación.

Nombre y apellido

Contra GARA y NAIZ «Ugarteko» alega primero la publicación de las grabaciones y después que se le identificara con nombre y apellido. Según sostiene su abogado, «este hecho está expresamente sancionado por constante jurisprudencia».

Al mismo tiempo, el que este diario apuntara que, en base a la documentación oficial de la que dispone, conocía también en número de DNI de «Ugarteko», fue interpretado por el oficial de la Ertzaintza «como una amenaza».

Consecuencias

Como consecuencia de todo ello, «Ugarteko» asegura en el escrito que, entre otras cosas, recibió tratamiento psiquiátrico y psicológico durante 18 meses, quedándole importantes secuelas, daños personales, morales y pérdida de su capacidad de ocio, fin de su carrera profesional, sufrimiento por una situación injusta, pérdida de confianza y seguridad en sí mismo, traslado forzoso de su puesto de trabajo, anulación de su mando efectivo, aislamiento social, ansiedad al oír en voz alta su nombre y apellido, fobia a eventos y miedo a ser reconocido y agredido, depresión y tranformación de la personalidad

Por todo ello, exigió una indemnización de 777.000 euros a la abogada de la familia Cabacas, a GARA y a NAIZ. No fue aceptada por los demandados.


 

 

Salimos a la calle a realizar un experimento...
 
¿Y SI NO SE CUENTA?
Kontatzen ez dena ez da