2017/03/20

ZURIÑE HIDALGO Y FRAN URIAS
VOZ Y GUITARRA Y VOZ DE HESIAN

Hesian nace en Sakana en 2006 con la timidez propia de quien llega y el descaro de quien puede e intuye que hay futuro. Solo un año después su ímpetu les proporciona su primer disco, «Maite dugu». Prolongando los diez años de su creación o el decenio de su debut discográfico, Hesian actúa este sábado 25 en Intxaurrondo K.E. y el 1 de abril en Kafe Antzokia de Bilbo presentando «Hesian».

«La persona que con seguridad va a estar a tu lado siempre eres tú mismo»
Pablo CABEZA|BILBO
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No fueron sencillos los primeros años de Hesian, tanto por lo que supone un inicio como por algunas movidas entre su entorno. No obstante, el grupo supo aguantar y aquí está de ronda con diez años de escenarios, siete periodos (correspondientes a cambios de músicos) y otros tantos discos. Con veranos intensos de plaza en plaza, en invierno y primavera toca explorar en espacio cerrados, una experiencia magnética para músicos y aficionados.

“Hesian” (Baga Biga) prolonga el rock melódico –ya no tanto– de sus inicios con su preciso balance tanto al apoyarse en los vientos como en el peso de la instrumentación tradicional de un grupo de rock. El resultado es una equilibrada mezcla de rock, jarkore californiano, menos áspero y exaltado que en el inicio, y mejores e inmediatas melodías pop. Propuesta que en directo funciona de manera arrolladora por la experiencia y calidad de los músicos, por la dinámica febril de escena, y por la espléndida y educada voz de Zuriñe, que vibra cálida y pop entre el fuego amigo teñido de rock. Con generosa sonrisa y resuelta escena, su ambivalente vocalista contagia su positivismo tanto a sus compañeros como a los miles de aficionados que corean el repertorio.

«Éramos más “macarrillas” que ahora musicalmente (más velocidad, más distorsión, más hardcore…), pero igual de románticos o ¡incluso más! Mucha gente nos dice que antes también éramos más macarras con las letras, más radical en el plano ideológico. Pero no es cierto. Un letrista no siempre refleja todo lo que piensa o siente, solamente aquello que le inspira. La situación política en EH ha cambiado muchísimo desde entonces y admito que ahora mismo no me inspira demasiado, pero eso no significa que haya cambiado mi forma de pensar, aunque sí quizá mis prioridades vitales», precisa Urias.

En diciembre del año pasado se integraba en la banda Ane Bastida, que en tiempo récord se aprende las líneas de bajo e incluso las letras de la banda, sustituye a Bruno de Zabala. Igotxo también abandona, el saxo se queda huérfano por ahora, pero siguen dos buenos “elementos” a los vientos: Eneko Garciandia, miembro fundador junto a Fran Urias e Iñigo Sarasola. En el último concierto de Hesian y de despedida para Igotxo, Zuriñe desempolvó su txistu y el tocó un emocionante aurresku de despedida. Eneko e Iñigo lo bailaron. Hesian completa banda con Danel Ferreño a la batería e Iker Toral a la guitarra.

Bastante movimiento entre filas en este decenio, pero el espíritu Hesian prevalece por la férrea y disciplinada constancia de Fran, el sello aportado por Zuriñe desde su entrada y la precisa adaptación de cada miembro que se ha ido incorporando a la aventura. «Intento tomarme los cambios con naturalidad y normalidad. Con la mayoría de la gente que ha pasado por el grupo mantengo una buena relación, muy buena incluso. En cualquier caso, he reflexionado muchas veces sobre el asunto, sobre lo que he hecho mal para ‘perder’ a tanta gente. Los resultados de esas reflexiones me las guardo o, como mucho, para una canción», medita Fran Urias, uno de los ‘serios’ sobre el escenario y en contraposición a lo gamberra, y que les duren sus ganas de coreografiar el escenario, que es la sección de viento.

Este sábado 25 el grupo presenta disco en Intxaurrondo Kultur Etxea de Donostia, 22.00, y el 1 de abril en Kafe Antzokia de Bilbo dentro de las diversas ramificaciones de Loraldia. Cabe recordar que es la presentación de “Hesian”, álbum en el que cuentan con curiosas colaboraciones y en el que revisan, mostrando amplitud, “Behar zaitut” y “Ezin ahaztu”, un éxito al que le dan un notable e inspirado revolcón. Salas pequeñas, mirada contra mirada.

Revisando el decenio cabe recordar los innumerables conciertos ofrecidos y las horas de marcha ofrecidas por toda Euskal Herria; sin embargo, no se nos va de la mente el conflicto entre seguidores que surge con el cambio de discográfica en el inicio del grupo, aunque literatura negra corre asimismo con algunos cambios de integrantes.

Fran: Y es bueno que la haya, porque eso demuestra que somos alguien, que no pasamos desapercibidos, y que a algunas personas le importamos tanto que son capaces incluso de sacrificar su tiempo para ponernos a parir en las redes sociales o ir a los conciertos a sacarnos el dedito. ¡Fíjate si no hay cosas que hacer en la vida! Es algo para sentirse orgullosos. Normalmente la gente que te odia tan profundamente, en esa profundidad lo que realmente ansía es ser como tú, conseguir lo que tú ya tienes. Hay mucha gente que no le gusta un grupo u otro, incluso que está en desacuerdo con lo que hace, pero si estás satisfecho con tu propia vida, no te dedicas a boicotear la de los demás. Es así de simple. La prueba más simple es que en nuestro momento más bajo (allá por 2010 aproximadamente), nadie se metía con nosotros, pero cuando entró Zuriñe y volvimos a estar fuertes, se retomaron los ‘ataques’. Pues muchas gracias amigos y amigas por confirmar que volvemos a estar ahí. En algunos casos los cambios han sido muy duros y en otros han sido una necesidad del propio grupo. Pero la vida es así, joder. La única persona que con seguridad va estar a tu lado toda tu vida eres tú mismo. Mientras tanto disfruta de la compañía o de la soledad. Nadie es imprescindible. Ni siquiera es necesario.

¿Con qué disco o canciones se producen los puntos de inflexión, del localismo a la multigeografía?

F: El primer disco fue muy importante, tuvo una acogida inmejorable y nos llevó a tocar en todos los sitios, a ser más o menos conocidos por toda Euskal Herria. Hay temas de ese disco que siguen funcionando de maravilla en los directos (‘Behar zaitut’, ‘Euskal herriak autodeterminazioa’, ‘Erantzuteko beharra’). Luego un disco muy importante fue ‘Hitzetik’, sobre todo con ‘Guregatik’, ‘Noraezean’ o ‘Noiz itzuliko zara’, que seguimos tocando sí o sí. Fue el primero con Zuri, un salto muy grande, estuvimos muy fuertes. Luego ‘Hegalak astinduz’ también marcó un antes y un después, pero quizá más a nivel interno: un disco muy diferente, muy currado, muy serio… y este último pues esperamos que nos lleve al Madison Square Garden de Nueva York, qué duda cabe.

Usted nace en Gasteiz, con seis años la familia se traslada a Zizur Nagusia, donde aprende música y desde donde le lían para integrarse en Hesian.

Zuriñe: Sí me lían mediante un amigo común y porque Fran me había visto cantar con mi primer grupo, Jaimon Turk Band [2007-2011, que dejan el cedé “Askatasunarekin ametsetan”]. Yo empecé con seis años en la escuela de música de Zizur Nagusia. Recibí clases de lenguaje musical y de txistu, pero si te digo la verdad, odiaba las clases de lenguaje musical, me aburría bastante, ¡lo mío era cantar! A los cinco años, mis padres me regalaron un radio-casete. Lo cantaba todo y hasta me las inventaba, incluso me las presentaba. Además, con doce años me presente a un cásting de ETB y ahí comenzó mi andadura tanto en el mundo de la televisión como en el de la música, ya que englobaba el canto, el baile y la interpretación.

Se diversifica por los platós de televisión y surge la posibilidad de salir a la calle.

Z: Durante tres años estuve participando en diferentes programas musicales, de los cuales aprendí muchísimo, y nuestro espació no fue únicamente el plató de televisión, ya que de uno de los programas nació un grupo musical, Betizu Taldea. Lo formábamos cinco componentes, y durante año y pico, estuvimos recorriendo diferentes escenarios de todo Euskal Herria. A los dieciséis años, junto con otros ocho amigos, creamos Jeimon Turk Band. Nuestra filosofía era bastante hippie y musicalmente hacíamos lo que nos apetecía. En este periodo me diagnosticaron nódulos, así que decidí apuntarme a clases de canto para no tener que recurrir a la cirugía, no necesité operarme y aprendí muchísimo de técnica. Mi profesora, Elena Balanuta, es una profesional, y durante tres años, me enseñó mucho y le estoy muy agradecida.

Estudió educación infantil, ¿le sirve para convivir con sus compañeros «mayores»?

Z: Soy maestra de educación infantil pero desde hace tres años no ejerzo. Me apasiona el mundo de la educación y los niños, he trabajado muy a gusto en diferentes centros. Es muy gratificante, ya que estas personitas van a ser los que dirijan el mundo el día de mañana.

En este disco me he centrado, en mi momento existencial, en lo que siento y en cómo me siento, en lo que quiero... Yo no soy mucho de cantarle al amor, soy de cantarle a la vida, a mis sueños, metas... Y eso queda reflejado en «Zerotik» y en ‘«nfinitoarekin» (Zuriñe).

En «Hesian» nos hemos desnudado los dos, cada uno a su manera.. Estamos bastante acostumbrados a cantar canciones personales y nunca hemos tenido ningún reparo, ninguna barrera interior. No tiene nada de malo, y no hay por qué avergonzarse u ocultarlo (Fran).