2017/09/02

Otegi apela al compromiso con las personas para construir el país

Setiembre trae el arranque de un curso político que Arnaldo Otegi augura «especial» porque abrirá «una nueva fase». Catalunya suelta amarras, recuerda, y propone cambiar las relaciones tejidas tras el régimen del 78: «superar estatutos y amejoramientos». En el ámbito social, trabajar por otro modelo donde se cuide a la gente y se crea en ella.

Oihane LARRETXEA|DONOSTIA
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El que acaba de arrancar no será un curso político al uso, es más, el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, auguró ayer en Donostia que será «especial» porque «va a cambiar sustancialmente las cosas en el Estado» y abre «una nueva fase de dimensión histórica». Asistiremos, según afirmó, «al fracaso del modelo del régimen que se abrió en el 78».

En ese proceso será clave el próximo 1 de octubre, día en que el pueblo de Catalunya, con quien «somos solidarios» y «tenemos todas las complicidades del mundo», planteará «una verdadera moción de censura» para soltar lo que está bien atado. «Eso marcará una nueva fase», auguró Otegi.

Habló también de los retos de la izquierda independentista, y concretamente citó tres: autogobierno, un modelo social justo y la solución a las consecuencias del conflicto.

Autogobierno

«Fase histórica», insistió en ello, pero añadió ser consciente de la necesidad quizá de dar antes otros pasos, «y ahí debemos ubicar la reflexión». Derrumbar el régimen del 78 y cambiar las relaciones tejidas desde entonces. Mostró ambición. «No estamos en fase de reformar amejoramientos y estatutos, sino de superar estatutos y amejoramientos. Esa es la propuesta, vivir sin tutelas y cambiar el esquema de relaciones».

«Estamos orgullosos de este país. Quien cree que este país no es lo suficientemente maduro y responsable como para gobernarse a sí mismo en el máximo de competencias posible y autogobierno posible, es también que no tiene confianza en la gente de este país, o que tiene miedo de la ciudadanía de este país. Nosotros y nosotras no tenemos ni lo uno, ni lo otro».

Una sociedad más justa

Desde EH Bildu reconocieron sentir preocupación por la brecha cada vez mayor entre ricos y pobres, por las sociedades cada vez más injustas. «Hay recursos y potencial, energías sociales, sindicales, culturales, políticas… las cosas se pueden hacer de otra manera», defendió Otegi, que rechazó las voces que afirman una situación idílica, una «especie de oasis donde no hay problemas sociales».

La Naval, Fagor, Xey, el conflicto de la residencias de Bizkaia… citó. «Si la Diputación de Bizkaia estuviera en manos de la izquierda independentista las trabajadoras no estarían cobrando 800 euros. No se puede decir que vives en un país decente cuando se dan esas condiciones laborales», consideró ante decenas de militantes.

Sine qua non para una gobernanza decente: cuidar a la gente, idea en la que se paró en varias ocasiones para resaltar el valor que le dan a ello desde la formación abertzale. «Lo subrayamos, nuestro compromiso es con la gente, con la gente que se levanta cada día y se pone a trabajar, abre su comercio, su pequeña industria o trabaja de forma asalariada. Es con esa gente con quien queremos construir este país, no con las élites, sino con las personas».

Arrancó el curso por lo tanto, con una apelación a la responsabilidad y al compromiso. «Amamos a este pueblo, no estamos aquí para hacer carrera política o para acabar en un consejo de administración, sino para construir un futuro mejor». Afirmó tener ganas y algo más que, «con perdón», el lehendakari no tiene: pasión.

 

Declaraciones

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