2017/12/07

A jugar sin freno de mano

Al Athletic le basta con un empate para pasar a diciseisavos, pero el Zorya está obligado a ganar.

Iñaki TELLERIA
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Los datos dicen que si el Athletic empata hoy en Ucrania estárá en los dieciseisavos de final de la Europa League porque habrá asegurado la segunda plaza de su grupo. El panorama puede ser mejor si gana y no lo hace el Ostersunds en Berlín, en el campo del Hertha, ya que entonces los rojiblancos serían primeros al tener el golaverage ganado a los suecos. Por cierto, a los ucranianos, rivales de hoy, solo les vale ganar para pasar y a los alemanes les da igual todo porque perdieron sus opciones de clasificarse, y eso que eran favoritos junto con el Athletic.

Llega este partido en un momento en el que el equipo vasco ha recuperado una parte de su autoestima tras haber sido capaz de tutear al Real Madrid. No está mal, pero parece poco asidero al que agarrarse en esta calamitosa temporada.

Al margen del mal juego del Athletic hay otro par de factores que juegan en su contra. Uno es que no estará Iturraspe, lesionado contra el Madrid y que parecía que le empezaba a dar consistencia al centro del campo, y otro, que las condiciones en que se disputará el encuentro no serán las mejores. El campo de Lviv lleva días aguantando el intenso frío y el hielo, y sus empleados están trabajando para que tenga un aspecto digno. Sin embargo, a esa hora –en Ucrania es una más que en Euskal Herria– los termómetros oscilarán entre los grados positivos y los negativos. Vamos, nada que ver con el cálido entorno del pasado sábado en San Mamés.

El campo de Leópolis –Lviv en latín– ha sido elegido por el Zorya para la disputa del encuentro por encontrarse el suyo en zona de conflicto y no poder garantizarse allí la seguridad ni de los contendientes ni de los aficionados. De tal forma que, entre lejanía y frío es posible que solo se ocupen un tercio de sus 34.000 asientos, lo que garantiza que no va a ser una caldera. En este contexto, será el trabajo motivador de Kuko Ziganda y el amor propio de los jugadores los que hagan frente a un ambiente inhóspito o desolador.

Inconveniente también es que pasar la eliminatoria supondría un hecho histórico para el rival y que, de paso, le ayudaría en los problemas económicos que atraviesa, que están llevando a los jugadores a cobrar con retraso. En este sentido, el entrenador del Zorya, Iurii Vernydub, fue franco ayer al reconocer que necesitan la victoria por lo que no les queda otra que salir a ganar. «Será difícil para nosotros. Sé que son bastante buenos para controlar el balón. Entiendo que no habrá un juego fácil, pero intentaremos tener en cuenta todos estos factores y crearemos problemas al Athletic».

Rico: «Saldremos a lo mismo»

«Nos imaginamos un Zorya muy intenso, que saldrá a por el partido desde el principio y, además, con ese punto de confianza de que nos ganaron en San Mamés. Van a salir a ponerse por delante, a mandar en el partido y a asustarnos, entre comillas, pero nosotros saldremos a lo mismo. Así que será un partido disputado», pronosticó Mikel Rico en la comparacencia previa de ayer.

«Nosotros tenemos que salir a ganar, pensar en que solo nos vale ganar. Y, si a partir del minuto 80-85 vas empatado, es cuando tienes que jugar con que te vale un punto. Pero, de primeras, creo que tenemos que salir a por el partido», apuntó.

En relación a que el partido llega solo una semana después de haber sido eliminados de la Copa, el centrocampista de Arrigorriaga reconoció que «sería un palo caer de dos competiciones en una semana, pero yo no lo llamaría presión. Tenemos mucha ilusión puesta en la Europa League y no es la sensación de más presión por la masa social. Creo que por los aficionados y por el Athletic estaríamos en la misma situación habiendo sido eliminados en Copa o no».