
Un estudio de la Dirección de Salud Pública y Adicciones del Departamento de Salud del Gobierno de Lakua alerta de que casi el 40% de los hombres mayores de 65 años consume alcohol a diario y el uso de somníferos y tranquilizantes aumenta entre las mujeres. Además, un 5% de la población mayor consume a diario tanto alcohol como psicofármacos, una combinación «especialmente preocupante».
El estudio se ha dado a conocer este viernes en la reunión del Consejo Vasco sobre Adicciones que se ha celebrado en Gasteiz, presidido por el consejero de Salud, Alberto Martínez. Este órgano reúne a las principales instituciones y entidades sociales que trabajan en el ámbito de las adicciones en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.
En el encuentro, se ha repasado el desarrollo del VIII Plan sobre Adicciones de Euskadi y se han presentado estudios sobre consumos y conducta adictiva y las acciones del Departamento de Salud en los últimos meses, según ha informado el Gobierno de Lakua
Entre los estudios que se han detallado, se encuentra el efectuado sobre conductas adictivas en la población de edad avanzada, que refleja que la mayoría de las personas mayores no presenta consumos problemáticos pero sí existen «usos frecuentes y sostenidos de ciertas sustancias que, por la edad, la presencia de enfermedades crónicas y la polimedicación, pueden tener consecuencias graves para la salud».
Así, advierte de que el consumo de alcohol «está muy presente en el día a día» de las personas mayores en la CAV. Alrededor de dos tercios de los hombres y un tercio de las mujeres ha consumido alcohol en el último mes, y el consumo diario alcanza en torno al 40% de los hombres mayores, una proporción «claramente superior» a la de la población adulta más joven.
Aunque los episodios de consumo intensivo son menos frecuentes que en personas jóvenes, Salud alerta de que la combinación de consumo diario, envejecimiento, enfermedades crónicas y otros medicamentos incrementa el riesgo de caídas, deterioro cognitivo, problemas cardiovasculares e interacciones peligrosas.
«Baja percepción del riesgo»
Sin embargo, según el estudio, más de la mitad de las personas mayores, y siete de cada diez entre quienes beben a diario, considera que tomar una o dos copas todos los días causa pocos o ningún problema, lo que refleja «una baja percepción del riesgo».
En paralelo, el informe señala que casi la mitad de las personas mayores ha tomado tranquilizantes, somníferos, antidepresivos u otros psicofármacos alguna vez, y aproximadamente un tercio lo ha hecho en el último año.
Las mujeres presentan prevalencias «claramente superiores» a los hombres, una diferencia aumenta con la edad, y muchas de ellas son consumidoras diarias.
Los tranquilizantes, sedantes y somníferos son los fármacos más utilizados y presentan un patrón de uso «muy continuado». Cerca del 60% de quienes los han consumido alguna vez los usa también en la actualidad, lo que indica «un importante potencial adictivo».
Este consumo, han explicado desde la Consejería, se relaciona con indicadores de malestar emocional, aunque «a menudo no se percibe como posible conducta adictiva y una parte relevante de las personas mayores minimiza los riesgos asociados».
Además, han advertido, el uso prolongado de psicofármacos, especialmente cuando se combina con alcohol u otros medicamentos, aumenta el riesgo de caídas, somnolencia, problemas de memoria, deterioro cognitivo y hospitalizaciones.
El estudio refleja que alrededor de un 5% de la población mayor consume a diario tanto alcohol como psicofármacos, una combinación que Salud considera «especialmente preocupante y que debe ser vigilada de cerca».
Por lo que respecta al tabaco, en torno a un 8% de las personas mayores fuma actualmente, una cifra inferior a la de la población adulta general. Sin embargo, casi la mitad de los hombres mayores reconoce haber fumado a diario en algún momento de su vida, lo que evidencia «trayectorias de consumo muy marcadas y un importante impacto acumulado sobre su salud».
«Incremento del tabaquismo» en mujeres mayores
Entre las mujeres mayores hay menos exfumadoras, pero la prevalencia de consumo aumenta en las generaciones más jóvenes dentro del grupo de mayores y entre quienes tienen mayor nivel educativo, lo que anticipa, según ha planteado la Consejería, «un posible incremento del tabaquismo femenino en la vejez» en las próximas décadas.
El informe destaca también que la tasa de abandono del tabaco ha sido alta en hombres, mientras que en mujeres mayores es «claramente más baja», por lo que el Departamento de Salud y Osakidetza reforzarán los programas de deshabituación dirigidos específicamente a ellas.
Juego, más del 60% este último año
Por otra parte, el estudio muestra que el juego con dinero es una actividad «relativamente habitual» entre las personas mayores, ya que cerca del 60% ha jugado en el último año. Esta práctica es más común entre los hombres.
Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de prácticas ocasionales, con gastos reducidos y normalmente asociadas a juegos presenciales tradicionales, como la lotería. Según han indicado desde Salud, a diferencia de lo que ocurre en edades más jóvenes, donde las modalidades online «introducen riesgos añadidos», el juego «problemático» en las personas mayores presenta prevalencias muy bajas y no constituye un problema de salud pública.

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