Iratxe FRESNEDA
Docente e investigadora audiovisual

Matones/as

Estamos rodeadas de matones y matonas, es un hecho. Los hay que ejercen el matonismo a gran escala, fíjense en personajes como Trump o Netanyahu, y los que se dedican a obligarnos a bajarnos de la acera cuando pasan por ella o aquellos que amenazan con clavarnos un paraguas cuando llueve y te cruzas en su camino. Todas hemos sufrido a los matones en escuelas e institutos. Algunos actuaban cuando no había testigos, otros lo hacían con luces y taquígrafos, para que se enterara todo el mundo. La actriz Ella Purnell cobra venganza en la ficción, en la serie británica “Sweetpea”, por todos aquellos chavales que se sintieron invisibles en los recreos, esos a los que nadie invitaba a su cumpleaños por no ser lo suficientemente guapos, esbeltos, normativos o, simplemente, corrientes. Partiendo de un tema sumamente preocupante (se calcula que en el estado español más de 200.000 estudiantes sufren acoso escolar), la serie aborda las consecuencias a largo plazo del bullying desde el humor negro y dándole forma de thriller. Con una puesta en escena sencilla, tramas y personajes predecibles, la serie consigue que una asesina en serie nos resulte entrañable, sobre todo cuando sueña con cargarse a aquellos que la acosaron. Basada en la novela de C.J. Skuse, la serie es una fantasía que, sobre todo, acerca desde una narrativa asequible y entretenida una de las problemáticas más difíciles de erradicar, más que nada, porque los adultos no predicamos con el ejemplo.