Agustín GOIKOETXEA
BILBO

La reivindicación de pensiones y salarios dignos toma las calles

Convocadas por la mayoría sindical, movimiento de pensionistas y otras organizaciones, miles de personas se manifestaron ayer en Bilbo, Donostia, Eibar, Gasteiz e Iruñea para exigir pensiones y salario mínimo «justos y suficientes» que garanticen acceder a unas condiciones de vida dignas. Anunciaron que plantearán batalla por ello.

Manifestación que tuvo lugar al mediodía en Gasteiz.
Manifestación que tuvo lugar al mediodía en Gasteiz. (Raúl BOGAJO | FOKU)

Jornada de movilización ayer en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria, así como en Eibar, en la que el movimiento de pensionistas, junto a la mayoría sindical y otras organizaciones, exigieron pensión y salario mínimo «justos y suficientes» para garantizar a todas las personas trabajadoras y pensionistas acceder a unas condiciones de vida dignas. Miles de voces mostraron su voluntad de seguir en las calles hasta lograr sus objetivos.

Subió el telón la manifestación convocada en Gasteiz, secundada por varios cientos de personas, que partió desde Artium al mediodía con una pancarta sin firma que reclamaba en euskara y castellano «pensiones y salarios dignos» para todas las personas, similar a las de las otras citas. A esa hora, en Eibar, tuvo lugar otra movilización con similares reivindicaciones.

Por la tarde, Bilbo, Donostia e Iruñea tomaron el testigo. En la capital vizcaina, antes de que echara a andar la marcha, el responsable de Estudios de ELA, Aitor Murgia, y la coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, criticaron la posición de la patronal respecto a la negociación del salario mínimo propio.

Murgia interpeló al lehendakari para que no mantenga una postura «equidistante» en este asunto y emplazó a Imanol Pradales a que pida a la patronal que se siente a negociar. Acusó a Confebask de «cerrar la puerta a que mucha gente pueda salir de la precariedad laboral», al asegurar que el poder decidir un salario mínimo propio, más elevado que el del Estado español, «mejoraría la vida de muchísimas personas, especialmente de las más precarias, que tienen el rostro de mujer, personas migrantes, jóvenes y personas con discapacidad».

Por su parte, Aranburu afirmó que «la patronal apuesta por la conflictividad y la explotación, rehuye su deber de negociación y pretende ligar el debate del salario mínimo con el absentismo. No lo vamos a aceptar, nos tendrá enfrente».

La dirigente de LAB aseguró que la mayoría sindical vasca va a reunir «miles de firmas a favor de la ILP para decidir aquí el salario mínimo interprofesional» y para reclamar que se tienen que tener «plenas competencias para ello».

Pocos minutos después, se inició la manifestación por Gran Vía, encabezada por un grupo de txistularis, en la que cientos de personas, a los que se fueron sumando más durante el recorrido hasta la casa consistorial bilbaina, no dejaron de corear consignas como «Soldata eta pentsio duinak denontzat», «Con la brecha de género hay que acabar», «Jo ta ke irabazi arte», «Así, así ni un paso atrás, esta batalla la vamos a ganar», «Borroka da bide bakarra», «Terrorismo es no llegar a fin de mes», «Sin movilización no hay solución», «ILP aurrera» o «Si el Gobierno no escucha, seguiremos en la lucha».

En Donostia e Iruñea se repitió la imagen y las consignas en las marchas que salieron del Boulevard y Baluarte, secundadas por cientos de personas respectivamente.

Las de ayer, dejaron claro los convocantes, fueron unas más de las movilizaciones que se pretenden impulsar hasta conseguir sus objetivos. Pensionistas y organizaciones sindicales ultiman nuevas convocatorias para las próximas semanas. «Todas y todos somos necesarios y necesarias y nos volveremos a encontrar. La movilización es nuestra garantía«, subrayaron al finalizar la lectura del comunicado en todas ellas.

Se trata, así explicaron, de luchar por un reparto equitativo de la riqueza que se genera con el trabajo de todos. «Hay recursos más que suficientes para garantizar que todas las personas dispongan de ingresos suficientes para acceder a unas condiciones de vida digna», insistieron.

IMPEDIR MÁS GASTO MILITAR

El momento para movilizarse tampoco es baladí, ya que, según indicaron desde el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria, hay que «impedir» que los presupuestos en Euskal Herria y en los Estados de la Unión Europea prioricen el gasto militar en detrimento del gasto social.

Sus demandas son claras. Exigen que la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por la creación de un sistema propio de complemento de pensiones sea tomada en consideración y votada favorablemente en el Parlamento de Gasteiz y que dicho complemento se equipare en Nafarroa al Salario Mínimo Interprofesional.

La recogida de firmas de esta ILP va a buen ritmo y, según desvelaron fuentes del movimiento de pensionistas, han superado ya los 110.000 apoyos y esperan que otras decenas de miles de personas la rubriquen en las próximas semanas.

Además, en las manifestaciones de ayer reclamaron que Confebask y la Confederación Empresarial de Navarra (CEN) se sienten a negociar un SMI propio, tal como demandan los sindicatos, y que se promueva un marco normativo que lo garantice.

Para todo ello, piden a las instituciones y Gobiernos navarro y de Lakua un «cambio sustancial» en las políticas fiscales y presupuestarias para hacer posible el reparto equitativo de la riqueza.

Consideran que es «inaceptable» que, mientras las grandes empresas financieras y de energía baten récords de beneficios y el beneficio empresarial crece cuatro veces más que los salarios, cada vez más personas trabajadoras y pensionistas dispongan de ingresos salariales y de pensión que les condenan a la pobreza.

«El año pasado más de 80.000 personas trabajadoras en Hego Euskal Herria recibieron salarios por debajo del umbral de la pobreza y casi 200.000 personas pensionistas percibieron pensiones por debajo de mil euros», alertaron. Entretanto, añadieron, «las políticas fiscales siguen beneficiando a las rentas de capital en detrimento de las rentas de trabajo, los ricos son cada vez más ricos a costa de la mayoría y las reformas de pensiones perpetúan pensiones mínimas miserables cada vez más alejadas del SMI».

Los promotores de la jornada de movilización rechazaron las «falsas narrativas» que dividen a la ciudadanía en función de la edad. «Para nosotras y nosotros salarios y pensiones son caras de la misma moneda y son inseparables. Trabajadores y trabajadoras en activo y trabajadores y trabajadoras pensionistas compartimos los mismos intereses y reivindicaciones», expusieron.

«LUCHA FUNDAMENTAL»

Lo que les llevó a salir a las calles es, en su opinión, una «lucha fundamental» para que al menos en ingresos salariales y pensiones mínimas se acabe con la brecha de género, que denunciaron es «una injusticia radical» contra la mitad de la población, las mujeres, algo «inaceptable».

Asimismo, defienden que con esos salarios y pensiones acordes a las necesidades de la mayoría social se acabará con «la brecha racial que supone para las personas migrantes ingresos anuales 12.000 euros inferiores a las personas no migrantes».

Al margen del comunicado general, desde los sindicatos ELA, LAB, Steilas, ESK, Etxalde e Hiru informaron que en los próximos meses promoverán una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa a favor de conseguir la competencia para decidir un salario mínimo propio. En Nafarroa, la ILP no fue admitida a trámite, sin embargo, recogerán firmas igualmente «para demostrar que nuestra reivindicación tiene el apoyo social suficiente».

Además, en Nafarroa, la mayoría sindical se movilizará el 14 de abril desde la sede de la CEN hasta el Parlamento para denunciar «la actitud regresiva con que se ha tratado a la clase trabajadora». «Seguiremos movilizándonos por un reparto justo de la riqueza y a favor de un salario y unas pensiones mínimas acorde a nuestra realidad», concluyeron las centrales.