NAIZ
NUEVA YORK

Ban Ki-moon advierte de que Al-Yarmuk empieza a parecer un «campo de exterminio»

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha alertado de que el campo de refugiados palestinos de Al-Yarmuk, en Siria, empieza a parecerse a un «campo de exterminio» y ha exigido a la comunidad internacional que intervenga «de inmediato» para evitar una masacre.

Un hombre armado, en el interior del campo de refugiados de Al-Yarmuk. (Yousseff KARWASHAN/AFP PHOTO)
Un hombre armado, en el interior del campo de refugiados de Al-Yarmuk. (Yousseff KARWASHAN/AFP PHOTO)

«Dentro del horror que es Siria, Al-Yarmuk es el círculo más profundo del infierno», ha asegurado Ban en una conferencia de prensa, en la que ha dicho que ese campo de refugiados palestinos en el sur de Damasco «está empezando a parecerse a un campo de exterminio».

El diplomático coreano ha recordado que 18.000 personas están atrapadas en la zona.

«Es el momento de una acción concertada para salvar vidas y restaurar un mínimo de humanidad», ha dicho Ban, que ha insistido en que el mundo «no puede quedarse a un lado y ver cómo se desarrolla una masacre».

«La catástrofe humanitaria en Al-Yarmuk representa una prueba épica para la determinación de la comunidad internacional», ha insistido.

Ban ha hablado a los periodistas en una conferencia de prensa convocada de urgencia en medio de temores de que se lleve a cabo un asalto masivo contra el campo, que actualmente está controlado en gran parte por el EI.

Según la ONU, los residentes de Al-Yarmuk, incluidos 3.500 niños, son utilizados como «escudos humanos».

Ban ha explicoado que mantiene contactos con gobernantes de distintos países para que presionen a los dos bandos con el fin de que garanticen la seguridad de los refugiados, permitan la entrada de ayuda humanitaria y faciliten la evacuación de quienes quieran salir de la zona.

Al menos 47 personas han muerto desde el inicio del ataque del EI el pasado 1 de abril contra Al-Yarmuk, según ha informado el autodenominado Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Antes del inicio de la guerra en Siria hace cuatro años, vivían en el campo unos 160.000 civiles, de los que solo quedan 18.000.

Desde el pasado día 1, no ha entrado ningún tipo de ayuda humanitaria al lugar.