
La consejera navarra de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo, ha acudido esta mañana al Puerto de Lizarrusti, donde desde el sábado se estaban llevando a cabo las labores de prospección, localización y exhumación de una víctima del golpe militar de 1936.
La fosa se encontraba en el punto kilométrico 47 del Puerto de Lizarrusti, en el término municipal de Etxarri Aranatz. Se han encontrado, enterradas junto a los restos, un par de alpargatas blancas, así como casquillos de bala.
Los restos óseos van a ser examinados para intentar su identificación en el banco de ADN del Gobierno de Nafarroa y en los laboratorios de la empresa pública Nasertic.
La intervención se enmarca en el Programa de Exhumaciones del Gobierno navarro desarrollado a través de la de la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos.
El Programa, que se ejecuta por medio de un Convenio con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, ha permitido, hasta la fecha, la recuperación de 75 cuerpos. Además, 21 personas han sido identificadas y devueltas a sus familiares en actos de reparación institucional, privados o públicos, según ha sido el deseo de las familias.
En la localización de este cuerpo, ha resultado fundamental el testimonio de Francisco Lacunza, que con tan solo 6 años pudo presenciar cómo arrastraban el cuerpo, así como la labor de la familia, que lleva años recabando información acerca del paradero de la víctima.

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