
La productora brasileña de animación Glaz Cinema, especializada en cortometrajes, se lanzó hace ocho años a una fuerte inversión de unos cuatro millones y medio de dólares con su primer largometraje, mediante la laboriosa técnica del stop-motion. Y, pese a contar con la distribución de Fox en el mercado anglosajón, no logró recuperar en la taquilla mundial dicha cantidad.
Había pasado bastante tiempo desde el éxito alcanzado a finales de siglo pasado por ‘Bichos’ (1998) y ‘Antz’ (1998), películas con las que podía ser comparada por temática, pero en realidad visualmente está más cerca de la coetánea ‘Larva’ (2011-2019), una serie televisiva coreana bastante influyente en la representación del universo de los insectos y demás seres diminutos, hasta que llegó la macrofotografía hiperrrealista de ‘Minúsculos: El valle de las hormigas’ (2013).
Al igual que tantas otras aventuras infantiles, narra la odisea de una lombriz de tierra preadolescente llamada Junior, que es sacada de su hábitat natural por una excavadora. El camino de vuelta a casa estará sembrado de peligros, más aún con el villano Big Wig suelto, y cuyo plan siniestro es esclavizar y x a los gusanos.

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