Una gran explosión devasta Beirut con al menos un centenar de muertos y miles de heridos

Una fortísima deflagración por la combustión de 2.750 toneladas de nitrato de amonio en el puerto de Beirut ha asolado la capital libanesa dejando por el momento un balance de 100 muertos y miles de heridos, que seguirá en aumento, en un momento en el que el país vive una de sus peores crisis económicas desde el final de su guerra civil en 1990.

naiz|04/08/2020
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Un helicóptero trata de sofocar un fuego en la zona de la explosión. (STR/AFP)

A media tarde de este martes, una explosión de grandes proporciones en el puerto de Beirut ha causado al menos 100 muertos y más de 4.000 heridos, según fuentes del Ministerio de Salud citadas por AFP, con los hospitales de la capital colapsados por los lesionados. La Agencia Nacional de Noticias de Líbano ha descrito como «innumerable» la cantidad de daños personales y materiales registrados. 

El primer ministro libanés, Hasan Diab, ha revelado en una reunión con el presidente de la República, Michel Aoun, que un cargamento de nitrato de amonio de 2.750 toneladas sin custodiar ha sido el origen de la gran explosión.

El resultado de la explosión ha sido devastador.

Testigos presenciales han contado a Efe que ha habido rotura de vidrios en viviendas a más de cinco kilómetros de la explosión y que los edificios han sufrido daños de diversa consideración en un radio de más de dos kilómetros, afectando seriamente a los barrios céntricos de la capital mediterránea.

Imágenes difundidas en las redes sociales del momento de la explosión muestran una gran nube con forma de hongo elevándose en el cielo y una fuerte onda expansiva provocando numerosos daños materiales.

Algunos miembros de la Fuerza de Paz de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) resultaron gravemente heridos por el incidente, que ha afectado a uno de sus barcos atracado en el muelle, ha informado la misión.

Entre los fallecidos está Nazar Najarian, secretario general del partido Kataeb (Falange libanesa) que ha sucumbido a las heridas por la explosión, ha confirmado el partido.

El primer ministro ha prometido  en un breve discurso televisado que los responsables de la gran explosión van a «pagar el precio», ya que «esta catástrofe no pasará sin responsabilidades».

El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha afirmado que la misión de la célula de crisis creada tras la explosión es «hacer frente a las repercusiones del desastre y coordinar de cerca» con las autoridades.

«Zona catastrófica»

El Consejo de Defensa Supremo ha declarado Beirut como «zona catastrófica», así como el estado de emergencia durante dos semanas tras una reunión urgente con los líderes del país.

Aoun ha afirmado al inicio de la reunión que una «gran catástrofe» ha ocurrido en Líbano, donde ha apelado a la «necesidad de investigar lo ocurrido y determinar los responsables, especialmente después de que informes de seguridad indicaran que había material explosivo e inflamable» en el puerto.

Según el jefe de Estado, Diab ha prometido que no descansará hasta encontrar al responsable y «aplicarle el castigo máximo porque no es aceptable que un cargo de nitrato de amonio que pesa 2.750 toneladas esté desde hace seis años en un almacén sin tomarse las medidas preventivas, exponiendo la seguridad de los ciudadanos».

Por su parte, Hezbollah ha expresado en un comunicado que «la destrucción sin precedente y graves secuelas a nivel humano, sanitario, social y económico requieren que todos los libaneses y todas las fuerzas políticas y actores se solidaricen, se unan y trabajen para superar los efectos de esta desgracia cruel».

Varios países árabes han mostrado su solidaridad con el pueblo y el Gobierno libanés, y Catar, Kuwait y Egipto han ofrecido la ayuda que necesite en estos momentos el país de los cedros, que pasa por su peor crisis desde el final de la guerra civil (1975-1990).

Por su parte, la Liga Árabe ha destacado en un comunicado la importancia de investigar lo sucedido y esclarecer la verdad, para que estos hechos no «exacerben» la crisis que ya atraviesa el país, según un comunicado del organismo con sede en El Cairo.

Este suceso, uno de los peores en la historia del país, llega a unos días de que se conozca esta semana el veredicto final del Tribunal Especial para el Líbano (TEL), encargado de juzgar el atentado con coche bomba que en 2005 acabó con la vida del ex primer ministro Rafik Hariri, el última gran ataque del que había sido escenario Beirut.