Lucie Peytermann
dos caras de los centros de acogida de emergencia

Migrantes en la campiña francesa

«El problema de los migrantes, aquí, lo vivimos en primera persona; ¿los políticos? Están muy lejos», exclama el alcalde de Bonnelles. Esta población francesa, pionera al haberse convertido hace tres años en lugar de acogida de migrantes que huyen de la guerra o la miseria, ha conseguido mantener un delicado equilibrio con su población. No ha sucedido lo mismo en otras como Forges-les-Bains, cuyas autoridades locales han cerrado el centro dejando en la calle a docenas de afganos. Son dos de las caras de la acogida.