Eleak y 20 grupos Libre reforzarán la lucha pro-derechos civiles y políticos
El movimiento Eleak, creado en 2011, y la veintena de grupos locales de la dinámica Libre usarán la jornada convocada el sábado en Donostia, dos años después de Aske Gunea, para cohesionar, reforzar y estabilizar el trabajo por los derechos civiles y políticos. En su agenda, junto a los macrojuicios, nuevas agresiones como la Ley Mordaza.

Se cumplen estos días dos años del Aske Gunea instalado en el Boulevard de Donostia que marcó un jalón en la lucha por los derechos civiles y políticos en Euskal Herria. Desde entonces, los herri harresiak y todo tipo de movilizaciones se han sucedido por doquier, aglutinando a miles de personas. En unas ocasiones la referencia ha sido el movimiento Eleak, de carácter nacional; en otros, grupos locales surgidos habitualmente bajo la «etiqueta» de Libre. Ahora, ambas iniciativas están implicadas en un proceso de reflexión que busca reforzar y dar continuidad a esta ambición ciudadana. Y todo ello se visualizará y concretará el sábado en el Konpromiso Eguna convocado en Donostia.
La jornada se iniciará a las 11.00 con las denominadas Libre Topaketak. Hay una veintena de plataformas locales participando en este proceso, surgidas habitualmente para respaldar a vecinos juzgados o bajo amenaza de cárcel. Tras la comida popular de las 14.30, a las 17.30 tendrá lugar una manifestación, y a continuación se anuncian actividades de animación callejera, bertso musikatuak y conciertos. Entre medio, a las 19.00 se estrenará el documental ‘‘Desobedientzia, elkartasunetik konpromisora’’, que es también el lema de esta jornada.
El trabajo se basa en testimonios de lo ocurrido estos últimos años. El Boulevard de Donostia, el puente de Ondarroa, la Navarreria de Iruñea, el santuario de Loiola, el mercado de Gernika... son imágenes que siguen en la retina y cuyo impacto político también está a la vista.
No obstante, casi tres años después del inicio de estas campañas desde Eleak y Libre perciben ciertas necesidades. Por ejemplo, apuntan que lo habitual es que, por su propia configuración, las plataformas locales tiendan a disolverse cuando acaba su caso concreto, lo que hace que se pierda ese capital acumulado. Por otro lado, es evidente que los macrojuicios políticos van a seguir los próximos meses y posiblemente años, y que a ello se suman nuevas amenazas a los derechos civiles como la Ley de Seguridad Ciudadana o Ley Mordaza. Es por ello que en este proceso de reflexión se aspira a «fortalecer el movimiento, fusionando el trabajo de todos. Es tiempo de ponerle freno al desmantelamiento de los derechos civiles y políticos, creando un muro popular firme, alegre y combativo», explican representantes de Eleak y Libre en una carta pública con motivo de esta jornada.
Viejos y nuevos peligros
La respuesta a los macrojuicios y macrocondenas ha marcado la historia de Eleak y las plataformas Libre en estos dos últimos años. Se trata de un trabajo condenado a no acabar por el momento, porque como muestra la cronología adjunta hay varios procesos político en camino, alguno de ellos inminente, y otros en el horizonte.
Se suman otras situaciones que ya han movilizado a estos grupos en todo este tiempo, como el apoyo a activistas contra el TAV (tartalaris...), a representantes de medios de comunicación, a huelguistas, a solidarios con los presos... casos todos ellos que han pasado por la Audiencia Nacional. Se trata de una situación que a todas luces se va a agravar con la Ley Mordaza. Recuerdan que en ella se han definido tres niveles de faltas y 45 tipos de comportamientos punibles que alcanzan a todo tipo de protestas sociales. Entre ellos, «la no comunicación de las concentraciones y manifestaciones; la ocupación de instalaciones públicas, edificios institucionales o de interés artístico; la escalada o el asedio de las mismas, dificultando la salida y entrada; los escraches a personalidades; el insulto a los trabajadores públicos, especialmente los dependientes de las Fuerzas Armadas y las FSE; impedir o condicionar la celebración de actos públicos u oficiales; filmar y emitir imágenes de las actuaciones de la Policía...»
En resumen, para el movimiento nacional y las plataformas locales la nueva ley «es un arma dura y expansiva en contra de toda disidencia, diseñada para limitar nuestras actitudes, nuestros métodos de lucha y la construcción de un nuevo modelo social al que aspiramos». El objetivo del proyecto del ministro del Interior español, alertan, es «desactivar la calle como espacio público de protesta, que deje de ser espacio para la comunicación, para la lucha, para las relaciones».
La Ley Mordaza se convierte pues en un acicate más, pero el espacio de los derechos civiles y políticos alcanza todo tipo de casos. Por ejemplo, se preguntan si no hubieran podido tener un papel en la defensa del militante saharaui Hassana Aalia, residente en Hernani, ante la amenaza de expulsión del Estado español y entrega a Marruecos. Entre los derechos que citan en su órbita de acción figuran el de reunión, el de expresión, el de manifestación, el de organización, el de recibir un trato digno, el derecho a decidir...
Desobediencia civil
La desobediencia civil ha sido la filosofía de actuación de Eleak y los grupos de la dinámica Libre desde su surgimiento y así lo será también en el futuro, según se anticipa en esta reflexión. Y ello pese a que la participación en sus iniciativas se ha convertido a su vez en elemento de persecución oficial.
Junto a ese factor sitúan otras dos claves paralelas. Una es la participación: «Solo conseguiremos nuestro objetivo si luchamos y trabajamos juntos de manera colectiva y activa». Y la otra, la democracia, que continúa pendiente en un contexto en que todo este tipo de medidas siguen imponiéndose «en nombre de la denominada ‘lucha antiterrorista’».
Para Eleak y Libre, es importante remarcar que los ataques a los derechos civiles y políticos no pueden entenderse como un elemento «del pasado», sino como algo que está plenamente vigente y que amenaza al futuro. Y, del mismo modo, abogan por entender que no se trata de un problema ligado exclusivamente a los macroprocesos políticos, sino que abarca todo tipo de conculcaciones hasta llegar a episodios mucho más desaparcibidos como la represión económica vía multas en algunas localidades concretas navarras (en Leitza, un pueblo de apenas 3.000 militantes, se han contabilizado sanciones de la Guardia Civil por un total de 52.000 euros en apenas un año). De todo ello se hablará este sábado en el Museo San Telmo y todo ello se denunciará en la manifestación.
Macroprocesos, suma y sigue
LOS 28, inminente
La sentencia de la Audiencia Nacional tras el juicio a 28 jóvenes vascos se anuncia como inminente. De ellos continúan en riesgo 16 (los otros 12 fueron exculpados al final de la vista).
4 en el supremo
El Supremo dictaminará seguramente antes del verano sobre los recursos de cuatro condenados en el caso 35/02: Joseba Permach, Joseba Álvarez, Juan Kruz Aldasoro y Karmelo Landa. Si los rechazara, tendrían que volver a prisión durante algunos meses.
HERRIKOS
Está pendiente también la resolución sobre el recurso de las herriko tabernak. La AN ordenó el comiso de 111 locales.
10 en mayo
Una decena de jóvenes navarros capturados en tres redadas diferentes serán juzgados en mayo en la AN, con petición fiscal de diez años de cárcel para cada uno de ellos.
SEGURA, EN OCTUBRE
35 miembros de la izquierda abertzale serán llevados al banquillo de la AN desde el 13 de octubre, en el caso basado en la redada de Segura de 2007, con peticiones de seis a diez años de cárcel. A Hasier Arraiz, presidente de Sortu, lo juzgarán en Bilbo, quizás a inicios de año.
ASKAPENA, después
Posteriormente llegará el juicio a cinco miembros de Askapena, también en Madrid, y con la petición añadida de ilegalizar esta organización.
BATERAGUNE
Europa tiene que decidir aún sobre el caso, cuando las condenas a Otegi y sus compañeros están en la recta final y hay una campaña internacional en marcha: ‘‘Free Otegi, free them all’’.
APOYO A LOS PRESOS
Sin juicio a la vista, hay procesos abiertos contra la solidaridad con los presos; 46 detenidos en dos años.

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