Felline se adelanta a Matthews
El italiano lanzó el sprint desde lejos con la ayuda del viento y el australiano no pudo remontarle y rompió la racha de Orica en Gasteiz

Fabio Felline (Trek) logró su primera victoria en el World Tour al adelantarse a Michael Matthews al lanzar el sprint desde lejos sin que el líder de la Euskal Herriko Itzulia tuviera margen para remontar y mantener la racha de Orica GreenEdge, que había ganado en Gasteiz en sus tres presencias en la prueba.
El italiano, que solo pudo ser séptimo en la primera etapa en un sprint más reducido, tomó la iniciativa apoyado en el viento favorable que soplaba en la línea de meta y cuando Matthews quiso reaccionar le faltó espacio para superar al del Trek, que hizo valer el buen momento de forma demostrado en el Criterium Internacional, donde ganó la crono y acabó en el podio por detrás de Peraud y Pinot.
Felline recupera este año el nivel que apuntaba en su debut como profesional con Josean Fernández Matxin, que le dio la oportunidad de correr en el World Tour cuando solo tenía 19 años con el Footon Serveto. En su primer año ganó dos etapas y al general del Circuito de Lorraine y le llevó al Tour para que lo conociera antes de que abandonara al llegar la alta montaña.
Ese debut positivo no tuvo continuidad en su segundo año con Matxin en el Geox, ni en las dos temporadas siguientes en el Androni, pero siempre logró victorias que le permitieron volver al World Tour el año pasado con un Trek con el que consiguió ayer su victoria más importante como profesional.
Protesta de los corredores
Felline fue el gran vencedor de una jornada que comenzó con cinco minutos de protesta de los corredores, que culparon así de la dura caída registrada en el final del lunes en la llegada de la etapa de Bilbo a la organización por no proteger y señalizar las barras que la provocaron.
No tomaron la salida los cinco corredores que se vieron implicados en la misma y que sufrieron fracturas en la caída –Pardilla, Adam Yates, Edet, Stetina y Lecuisinier–, que de hecho ni llegó a cruzar la línea de meta el lunes consciente de la gravedad de su estado. En el transcurso de la etapa abandonaron ayer además Pantano, Bulgac, Vandersande, Jeanesson y Ben Swift, que a priori parecía el único corredor que podía plantar cara a Matthews en un sprint masivo.
Pese a su favoritismo y al liderato que ocupaba el australiano, Orica no quiso llevar el control de la carrera cuando en los kilómetros iniciales se formó la fuga del día formada por Amets Txurruka (Caja Rural-RGA), De Weert (LottoNL), Hupond (Giant-Alpecin), Reichenbach (IAM) y Vervaeke (Lotto-Soudal). Orica no quiso coger la responsabilidad a pesar del intento de Movistar de dejársela y el equipo navarro tuvo que coger la cabeza del pelotón cuando la fuga alcanzó una ventaja superior a los diez minutos.
Neil Stephens alegaba que tenía un equipo con corredores para la general y que ellos ya habían ganado el día anterior y que eran otros los que debían trabajar, pero solo Movistar recogió el testigo hasta que a falta de sesenta kilómetros para la meta Orica comenzó a colaborar para que la fuga muriera en la última subida a Zaldiaran. Los últimos en ser atrapados fueron Txurruka y Reichenbach, que pelearon por la montaña, clasificación que pasa a encabezar el vizcaino tras pasar en cabeza el primer puerto de Primera de Orduña, en la primera subida a Zaldiaran y en el alto de Gasteiz.
En la última ascensión a Zaldiaran el pelotón atrapó a los últimos dos fugados y en el descenso lo intentó un ciclista rápido como Slagter (Cannondale), que fue atrapado cuando se entraba en los tres kilómetros finales. Parecía que Orica tenía la carrera donde quería, sin apenas trabajar y con poco rivales para Matthews, pero Kwiatkowski y Felline lanzaron la llegada desde lejos y el australiano, a pesar de mantener el maillot de líder y el de la regularidad tras su segundo puesto, era el más decepcionado en Gasteiz.
Pello Bilbao volvió a ser el mejor vasco al meterse en el sprint y obtener su primer Top 10 en su debut en la Itzulia, un octavo puesto que le coloca en esa misma plaza en la general.
El repecho de La Antigua, primer test para los favoritos
La ronda vasca cambia de tercio hoy porque la tercera etapa entre Gasteiz y Zumarraga presenta en sus 170 kilómetros ocho puertos puntuables, entre los que destaca la doble subida al duro repecho de La Antigua, la segunda a solo tres kilómetros de la meta.
En la parte inicial se suben un puerto de Segunda, Azazeta, y dos de Primera, Iturrieta y Urbasa, que intentarán aprovechar Amets Txurruka y Omar Fraile para entrar en la fuga y mantener para Caja Rural el maillot de la montaña. A partir de ahí empezará un terreno descendente hasta llegar a Gipuzkoa y entrar con la subida a Urkillaga (2ª) en una parte final que presenta cinco subidas en los últimos sesenta kilómetros. Se subirá después Gabiria (3ª) desde Beasain para afrontar la primera subida a La Antigua, 2.500 metros a un 9,6% de pendiente media, pero que presenta su mayor dureza en los últimos 800, con una media del 16% y un tramo en el que se alcanza el 30%.
Esa primera subida servirá a los corredores para conocer la dureza y todos, tras superar Atagoiti (3ª), intentarán entrar en cabeza en la segunda y definitiva, en la que se espera que los escaladores se lo tomen como un test para probar a los demás favoritos y hacer la primera selección porque la meta está a tres kilómetros de la cima en bajada. Joseba ITURRIA

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Un esquiador de Irun, entre los tres fallecidos por un alud en Panticosa
