15/04/2015

Zarpazo! a Cicatriz, un «deja vu» con Gaizka Etxebarrieta

Se acerca el 20 aniversario de la muerte de Natxo Etxebarrieta, cinco de enero del próximo año. Poco hay que celebrar desde el sentido estricto, ya que no deja de ser una muerte prematura, pero sí hay motivos de trascendencia cultural, históricos y emocionales como para recordar en voz alta a Natxo y a Cicatriz y para eso llegan con fuerza Zarpazo! a Cicatriz.

Pablo CABEZA|BILBO
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El “teaser” (pequeño clip de saludo que anuncia/informa de la salida de un disco o hecho) es un recurso muy utilizado en la cultura anglosajona, pero con escasa proyección entre nosotros. Sin embargo, desde hace un par de años ya se ven tímidamente entre nosotros. De un “teaser” ha tirado la gente de Zarpazo! a Cicatriz para dar a conocer el proyecto.

Un giradiscos da vueltas con el histórico “Inadaptados”. Una figura tira un par de muletas (supuestamente las que utilizaba Natxo Cicatriz tras su grave accidente de moto), abre una caja de cartón con el nombre de Natxo en un lateral, saca una sudadera de rugby semejante a una de Natxo y comienza a escucharse a Cicatriz. Los pelos de punta.

No, en realidad no son Cicatriz, ese es el “deja vu”, sino el hermano del fallecido Natxo Etxebarrieta, quien cuenta con un parecido físico asombroso, cantando y un grupo fiel al sonido Cicatriz.

En el clip un rótulo dice: «No somos otra banda más tributo a Cicatriz». Y tras unos segundos de incertidumbre llega la sentencia: «Porque la voz marca la diferencia». Brillante idea, ya que al parecido físico entre los dos hermanos se une el timbre y tono de voz de Gaizka muy similar al de Natxo, y que, además, canta con la misma personalidad y carácter escénico que su hermano. El corazón de Natxo late de nuevo.

Además, y en cualquier caso, no hay tributo al uso, ya que Zarpazo! a Cicatriz cuenta con ese vínculo de sangre y un puñado de músicos de su esfera y a los que no les guía ni la posible gloria ni el ánimo de lucro. Va por Natxo y durará lo que sea preciso, cabe imaginar que, cuando menos, hasta ese 2016, año de la muerte del carismático vocalista. Atrás también queda el recuerdo, obviamente, para las tres pes: Pepín, Pedro y Pakito, todos ellos fallecidos con anterioridad.

Inicio

«Desde el momento en el que grabé una canción de los Zika con los 124 para un disco homenaje que nunca terminó por realizarse, me picó el gusanillo. Además, viendo que mis allegados y entorno siempre me habían impulsado a que hiciese algo así, y sintiéndome tan a gusto tocando con Andoni (guitarra de 124), pensé en iniciar definitivamente este proyecto», apunta Gaizka.

La conversación con Andoni en el bar El Globo no queda en una noche de cervezas con un día de resaca. Andoni le recuerda a Gaizka por teléfono lo hablado y este suelta un expresivo «¡Hostias, es verdad, pues habrá que buscar gente para esto». Y en ello se ponen.

«Entonces me acordé de Santi [Rodríguez] de Sálvate Si Puedes, grupo del mismo barrio que Cicatriz, que ya tocó en Mendizorrotza junto a Barricada y M.C.D en el homenaje a mi hermano Natxo. Le llamé y me comentó que ya llevaba mucho tiempo sin tocar, pero que para esto sin ninguna duda. En este punto, nos faltaba un batería y un bajista. A Santi le vino a la cabeza como batería Igor [Larrauri],ya que le conocía de años atrás por haber coincidido en los escenarios infinidad de veces en la época de Desterrados [donde tocó, como también lo hizo en Disturbio] y Sálvate Si Puedes. Igor también dijo que llevaba muchos años sin tocar, que si tal... Pero la idea de un homenaje a Natxo y a Cicatriz pudo con todo esto y desempolvo la batería y vuelta al lío», rememora Gaizka.

Como bajista se unió Unai Calleja, presentado por un amigo y componente de Esnatu. Rcientemente ha dejado el puesto y en su lugar ha entrado Porrax, que también estuvo en Sálvate Si Puedes y toca en paralelo en Rockaina.

Gaizka era un jovenzuelo cuando los Zika pegaban fuerte, pero tampoco era ajeno a la situación de su hermano. «Por supuesto que le he visto mal, pero también le he visto mejor que a nadie, saber disfrutar la vida y ser feliz riéndose de todo, y yo prefiero quedarme con eso. En cuanto a la Tati [extraordinaria mujer], nuestra madre, fue la que consiguió que mi hermano luchase por levantarse de la cama y volver a los escenarios tras el accidente. No sé que habría sido de él sin ella. También le ayudó mucho para que dejase la mierda del caballo, por eso, y por más cosas, cada día estoy más convencido de que la Catedral de Santa Maria de Vitoria la hicieron por ella…¡jajaja!. Ella y Natxo son dos de las personas que más admiro moralmente».

En serio

«Ensayar al completo y en serio empezamos a finales de setiembre. Preparar el repertorio nos llevó unos cuatro meses, y a partir de febrero todo ha sido tocar y tocar repertorio en el local. Ahora ya no faltamos nunca a los ensayos, pero al principio… Que si uno viene tarde, que si otro no viene, que si hoy tengo que... Pero se acabó, ahora parecemos hasta profesionales..¡jaja!!», describe Santi.

En cuanto al repertorio se han seleccionado 24 canciones. «Las tocamos tal y como se hicieron en los discos de estudio ,ninguna como en el del directo. Las guitarras de Pepín suenan como las de Pepín y las de Goar como las de este, aunque, en este caso, hay punteos adaptados, pero sin perder su esencia En cuanto a los demás instrumentos se han hecho las canciones iguales que los discos de estudio, queremos que sean iguales», explica Santi.

Gaizka no encuentra sentido en un posible nuevo disco, siquiera por el aniversario de 2016. «No creemos que tenga sentido, las canciones de los Zika están hechas, son historia, y mejorarlas es imposible».

Santi precisa que no les mueve el dinero, que es un homenaje y que les vale con un buen sonido.

Zarpazo! a Cicatriz debuta en directo este sábado en Txopper Club de Agurain a partir de las 23.30. Fuera se van a quedar un buen número de seguidores. La siguiente cita será el 23 de mayo en Jimmi Jazz de Gasteiz junto a Ultimatum. Las fechas se suceden y ya tienen acuerdos hasta setiembre.

FAVORITAS


Para Gaizka Etxebarrieta sus canciones preferidas son «Horacio» y «Reggae del vómito». «Son las que más me transmiten, pienso que son la esencia de lo que terminó significando un Cicatriz, una vida de autodestrucción y dejadez hacia uno mismo. Horacio, además, la escribió un amigo de la familia que yo admiraba y que, como otros muchos, tampoco está ya entre nosotros».