«Violencia y víctimas», primer bloque del debate de Araiz y Esparza
Este lunes se celebrará el cara a cara entre el candidato de UPN, Javier Esparza, y el aspirante de EH Bildu, Adolfo Araiz. Es la primera vez en la historia que Unión del Pueblo Navarro acepta que su candidato se enfrente a un cara a cara. La cita será en horario de máxima audiencia, tras haberse acordado ya la moderadora y los cuatro bloques.

El debate entre los candidatos de UPN y EH Bildu se ha fijado para el próximo lunes a las diez de la noche. Finalmente, los equipos de campaña de ambos han cerrado la fecha en vísperas del inicio oficial de la campaña, ya que de otro modo, los minutos en televisión para cada partido están marcados por ley. Posteriormente, habrá otros debates con el resto de cabezas de lista con opciones de entrar al próximo Parlamento. Con todo, este será el único «uno contra uno» antes de las elecciones del 24 de mayo.
El cara a cara se celebrará en los platós de Navarra Televisión, que también pondrá la moderadora. No obstante, la señal será libre para que cualquier medio interesado pueda retransmitirlo. Fue Araiz quien avanzó a los medios la fecha y los primeros detalles del marco acordado para el debate, como la duración, que será de 60 minutos.
La moderadora del debate será Oihane Gartzaron, periodista de la cadena, que es euskaldun. La falta de conocimiento del idioma acabó dejando fuera a Roberto Cámara, el jefe de informativos de Navarra Televisión, que era el periodista que preferían los negociadores de UPN.
El debate se dividirá en cuatro bloques y está previsto un pequeño receso –de solo «unos minutos»– al término de los dos primeros que, en principio, prometen ser los más intensos. El primer bloque abordará el apartado de «violencia y víctimas», mientras que el segundo lleva por título «transparencia y balance de gestión».
La segunda parte del debate arrancará con «propuestas a futuro» y «estatus de Navarra». Salvo retoques de última hora, no está previsto un quinto bloque para conclusiones. Según han explicado a GARA, el diseño del debate está centrado en que los candidatos puedan discutir e interpelarse y, por ello, no habrá necesidad de un bloque específico de conclusiones.
La idea es que se abra el debate con una intervención corta de cada uno, para que dé tiempo a rifirrafes sobre cada tema dentro de cada bloque. Ambos partidos confían en que aporte bastante dinamismo.
Los flecos de este debate se han atado en cuatro reuniones de los equipos de campaña de los candidatos, aunque por parte de UPN han participado también dos rostros conocidos. Como negociador principal ha estado presente Sergio Sayas, mientras que a las últimas reuniones ha acudido el secretario general del partido, Óscar Arizcuren. Estos encuentros han tenido lugar en el Parlamento navarro y, a la última reunión, también acudieron representantes del medio que ejercerá de anfitrión para el asesoramiento técnico.
El origen del debate, el primer cara a cara que acepta UPN en una precampaña electoral, estuvo en un reto que le lanzó públicamente Araiz a Esparza. El candidato de UPN respondió al emplazamiento el mismo día, añadiendo que tenía ganas de decirle «cuatro cosas» al aspirante de Bildu. A lo largo del día siguiente se generó bastante incertidumbre, ya que el servicio de prensa de UPN no se atrevía a confirmar que se había dicho que sí. Finalmente, no había posibilidad ya de echarse atrás.
Con todo, por lo que ha podido saber este periódico, el equipo negociador de UPN siempre ha tenido muy claro que querían que el debate tuviera lugar y ha habido buena voluntad para que los detalles no impidieran su celebración.
Este no va a ser el único, ni tampoco el primero, de los debates entre candidatos. Ya se han atado varias citas en radios, televisiones y plataformas digitales. No obstante, en principio es el que más juego puede dar, ya que el hecho de que haya ocho partidos con posibilidad de entrar en el Parlamento limita mucho los formatos.
Ferraz recuerda a PSN que no decide sus pactos
El anuncio de la dirección del PSOE de que va a vetar cualquier pacto con Bildu o con el PP deja en entredicho la capacidad de decidir los pactos y someterlos a una consulta con las bases que había prometido María Chivite. Pese a todo, la candidata del PSN, seguía ayer lanzando guiños sobre cuáles serán sus aliados. El mensaje de ayer iba contra los nacionalistas, asegurando que la clave del cambio en Nafarroa reside en el «progresismo». Concretamente, Chivite señaló que «el relevo de UPN en el Gobierno no debe producirse desde el nacionalismo, máxime cuando este está inmerso en una espiral soberanista, a tal punto que Bildu ha exigido someter a referéndum la independencia».
Lejos de mostrar preocupación, Adolfo Araiz, agradeció a la dirección del PSOE que sea clara. «Esto refuerza la necesidad de que aquellas fuerzas políticas que estamos demandando ese cambio real y profundo, en concreto Geroa Bai, Izquierda-Ezkerra, Podemos y EH Bildu, obtengan esos 26 escaños», dijo Araiz.
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