Amaia U. LASAGABASTER
Copa

El buen final liguero anima a las rojiblancas en su búsqueda de una alegría

Las alegrías se le resisten al Athletic en los últimos años. En ocasiones se han volatilizado cuando ya las paladeaba y otras veces se han convertido en quimeras a las primeras de cambio. De uno u otro modo, las rojiblancas han ido viendo cómo las temporadas pasan sin poder engordar su palmarés.

Volverán a intentarlo a partir de hoy. Con una competición a la que le tienen echado el ojo, quizá porque ni en sus momentos de mayor hegemonía han podido conquistar. De hecho, ha sido en estos últimos años cuando más cerca ha estado el Athletic de regresar a Bilbo con la Copa. Cerquísima. Sobre todo el año pasado cuando el Barcelona, no podía ser otro, acabó llevándose el título en la tanda de penaltis.

Una final que no se repetirá, porque vizcainas y blaugranas se sitúan en la misma parte del cuadro, en un formato redibujado por enésima vez. Los ocho mejores de la Liga se cruzan hoy en Madrid y los cuatro vencedores se van dentro de una semana a Melilla a disputar el play-off por el título.

El Athletic se estrena ante el Valencia. Ambos se enfrentan en el Estadio Municipal Julián Ariza de Torrelodones (10.00) donde Barcelona y Levante se verán las caras dos horas y media después. Con los mismos horarios, la Ciudad del Fútbol de Las Rozas acoge los choques entre Espanyol y Atlético y Rayo y Sporting de Huelva.

Así que si las vizcainas quieren pasar el próximo fin de semana en Melilla deben comenzar por superar a un equipo que lo ha hecho muy bien en Liga, aunque se ha desinflado en la parte final, para acabar en la cuarta plaza. Y al que el Athletic se ha impuesto en sus dos partidos, el último hace apenas dos semanas, cuando las rojiblancas ganaban por 0-2 para hacerse definitivamente con el tercer puesto de la clasificación. Y es que el Athletic ha acabado la Liga en plena forma, algo que llena de confianza al equipo.

«Desde luego, esas sinergias en el fútbol valen y hay que hacerlas valer», asegura Juan Luis Fuentes, aunque admite que esos precedentes tampoco aseguran el éxito. «Para bien o para mal, en este tipo de eliminatorias», reconoce. Por eso, y porque el Valencia «es un equipo de un nivel similar al nuestro», el técnico rojiblanco –que viaja con la baja de Arene y las dudas de Txiki, Arrate y Erika– subraya la importancia de «la concentración. En estos torneos no hay margen de error, los detalles deciden, así que hay que estar atento y acertado, defensiva y ofensivamente, para decantar esos momentos de tu lado».