Boateng y Sam, a casa

¿Qué aficionado o aficionada al fútbol no se ha cabreado alguna vez con un jugador de su equipo y ha pensado –e incluso gritado– que no merece vestir esa camiseta y mejor haría la directiva en mandarle a casa? Pues bien, los mandamases del Schalke 04 no es que lo piensen, sino que lo ponen en práctica: han despedido con carácter inmediato al centrocampista Kevin-Prince Boateng y al delantero Sidney Sam tras la derrota del equipo el sábado por 0-2 ante el Colonia.
El club alemán ha alegado que ya no hay «una relación de confianza» con ambos futbolistas y, concretamente sobre Sam, ha precisado que «solo se preocupa de sí mismo», que su «lenguaje corporal» no indica que ayude al grupo y que carece de «energía positiva».
El director deportivo, Horst Heldt, ya había advertido nada más acabar el encuentro que la derrota tendría consecuencias para quien no estuviera preparado para arrimar el hombro. Y contrariamente a lo que estamos habituados, no se refería al entrenador, que es la figura que suele caer cuando los resultados no acompañan en el fútbol. Por ahora, siempre que se aplique, Roberto di Mateo puede estar tranquilo.

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