Alberto CASTRO
Al cierre

Esperando al acuerdo

Los mercados mantuvieron un camino errático, condicionados por los debates entre los negociadores de Grecia y el Eurogrupo, las propuestas de ambas partes sin cristalizar y una cuenta atrás a la que le quedan ya pocos números. Con todo, los inversores mantienen el hilo de la esperanza y ayer no arrojaron la toalla cuando los acreedores dieron el portazo al plan del gobierno heleno. Tras el final de la reunión del Eurogrupo, su presidente, Jeroen Dijsselbloem, decía que se volverá a abrir la puerta si acepta las condiciones de los acreedores, dominados por la intransigencia del FMI, o propone algo nuevo, pero casi idéntico a los planteamientos de la troika. Es decir, debe aumentar los recortes del gasto, empeorar las condiciones laborales y rebajar todavía más la capacidad adquisitiva de los pensionistas. Mañana se asistirá a un nuevo intento en la reunión del Eurogrupo, pero las diferencias siguen siendo sensibles, pese al acercamiento anunciado el lunes. Así las cosas, los inversores, aferrados a la esperanza del acuerdo, permitieron a los índices europeos no dar señales de pánico. El Ibex cedía un 0,12%, hasta los 11.308,40 puntos. También hubo pocos cambios en el resto, excepto Londres (-0,54%). París apenas bajó un 0,07% y Fráncfort arañó un 0,02%. En el Ibex, las mayores subidas fueron para Abengoa (+2,15%) y Endesa (+1,92%). La empresa eléctrica podría ser objeto de una OPA por parte de fondos de inversión, según se publicó ayer. Entre los perdedores, el peor fue Aena (-2,26%). De los pesos pesados, el más perjudicado era Inditex (-0,99%). En París, Bouygues (+1,90%) encabezó los avances, en tanto que Technip (-2,20%) acabó con la pérdida más abultada.