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PARÍS

Mozambique sigue siendo «una casa en obras», según el escritor Mia Couto

Cuarenta años después de lograr la independencia, Mozambique sigue siendo una nación en ciernes, «una casa en obras», atravesada por numerosos problemas que amenazan con el retorno de la violencia, en opinión del escritor Mia Couto. «Hemos logrado un milagro en relación a la búsqueda de la paz» después de dieciséis años de guerra civil (1976-1992), dijo el autor de “Jesusalém”, de visita en París para promocionar su última novela. «Pero no hemos trabajado en torno a las causas profundas de un conflicto que se cobró casi un millón de vidas en esta antigua colonia portuguesa en el sur de África. El resultado es que todavía estamos buscando nuestra identidad».

Autor de cuentos, crónicas, novelas y poemas, Mia Couto, de 59 años, es uno de los escritores mozambiqueños actuales más conocidos y el más traducido en el mundo. Este experiodista es ahora biólogo y enseña Ecología en la Universidad de Maputo: «Soy el resultado de profundas contradicciones: soy un científico que escribe, un escritor en una sociedad oral y un hombre blanco en un país africano», bromea este hijo de colonos portugueses.

«Mozambique es un país que busca ser una nación, pero se enfrenta a una considerable diversidad: 21 idiomas y muchas culturas y religiones», sostiene. Tras la precipitada salida de los portugueses en 1975 tras la Revolución de los Claveles, «construimos nuestro Estado siguiendo el modelo europeo de Estado único y centralizado. Fue una violencia silenciosa porque no tuvimos en cuenta las enormes diferencias entre las zonas rurales y urbanas, entre las personas capaces de gestionar la modernidad y los demás».

Durante la guerra (1964-1974) dejó sus estudios para unirse a las filas del gobernante FRELIMO, frente al que ahora critica porque «la élite no ha hecho lo suficiente» contra la creciente desigualdad social, por lo que muchos votantes le han sacado «la tarjeta roja».