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India y Pakistán se integran en la OCS, en una cumbre centrada en el «terrorismo»

Los países de la Organización de Cooperación de Shanghai aprobaron al integración de India y Pakistán, dos enemigos históricos, en una cumbre en la que Moscú volvió a reforzar lazos frente a Occidente.

Los países de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) –Rusia, China, Kazajistán, Kirgizistán, Tayikistán y Uzbekistán– dieron luz verde a la entrada de India y Pakistán, dos estados enfrentados históricamente, en la cumbre que celebraron ayer en la ciudad rusa de Ufá. La entrada de ambos países, potencias nucleares y hasta ahora observadores de este organismo, fue saludada como un paso histórico por el presidente ruso, Valdimir Putin.

A su vez, el primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, dijo que «asistimos a un momento decisivo en la historia de la Organización de la Cooperación de Shanghai. Debemos trabajar juntos para mitigar las diferencias y resolver las disputas».

Sharif y su homólogo indio, Narendra Modi, se sentaron cara a cara durante más de una hora y llegaron a intercambiar algunas palabras. Modi, además aceptó la invitación para visitar Pakistán, en la que será la primera visita de un mandatario indio al país en 12 años.

La cumbre de jefes de Estado de la OCS siguió a la de los BRICS –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– en dos muestras del refuerzo de las alianzas de Moscú ante las sanciones occidentales. Además Irán, que acudió como invitado, pidió el ingreso, pero los líderes lo vincularon al éxito de la negociación sobre el programa nuclear y al fin de la sanciones contra Teherán. Putin confió en que las negociaciones acaben pronto con éxito y se levanten todas las sanciones. Asimismo, la OCS mostró su preocupación por «la enorme expansión del terrorismo y el extremismo internacionales y la unión de fuerzas entre distintos grupos terroristas». Putin llamo la atención sobre la extensión del Estado Islámico a Afganistán. La organización también respaldó a Moscú en la crisis ucraniana y con- sideró inaceptables las sanciones impuestas por Occidente.

Horas bajas para el comercio en la frontera ruso-china

La calurosa relación entre los presidentes chino y ruso, Xi Jinping y Vladimir Putin, y las cada vez mejores relaciones entre Pekín y Moscú no sirven en el comercio fronterizo, ralentizado debido a la recesión rusa. China se ha convertido en el principal socio de Rusia desde que Moscú buscara en el este mercados para compensar las sanciones occidentales. Así llegó un contrato de 400.000 millones de dólares para comprar gas ruso y en mayo Rusia ya era el primer suministrador de petróleo a China. Pero en torno al río Amur, que hace de frontera entre la ciudad china de Heihe y la rusa de Blagoveshchensk, los comerciantes sufren la recesión rusa. El lugar fue escenario de fuertes tensiones hace medio siglo, aunque ahora los rusos pueden pasar sin visa a hacer negocios o comprar en un centro comercial de 30.000 metros cuadrados en una isla en el río. Pero el pasado fin de semana solo unos pocos rusos deambulaban por allí. El rublo ha perdido la mitad de su valor en un año, y el PIB ruso cayó un 2,2% en el primer trimestre.GARA