gara, donostia
El alcalde

Zinegotzi: La omnipresencia del primer edil

Por la vara de mando! Ya estoy hasta el bigote del señor alcalde. Ya sé que es un compañero de Corporación y que acaba de llegar cargado de ilusión y con ganas de agradar a la gente, pero, sinceramente, me parece que empieza a ser una especie de rey mago, ya que está en todas partes. Parece un personaje más del papel couché, una especie de Mariló Montero en blanco y rojo. La gente casi hace más cola para sacarse una foto con él que con el cansino que está aquí al lado, que ya es decir. Su gesto saludando con la chistera a troche y moche me empieza a recordar a esos gatos que venden en las tiendas de los chinos. Solo falta que hagan una figurica con la imagen del alcalde y que en el brazo ese que se mueve sin descanso adelante y atrás le ajusten el sombrero de gala de los concejales.

De hecho, se está convirtiendo en un personaje tan comparable con cualquiera de la Comparsa, que le terminarán llenando una de las mangas de la levita del frac con los chupetes de la chavalería que se tiene que desenganchar de su particular droga. Menos mal que esto ya se acaba, porque si no, nos íbamos a encontrar al señor alcalde hasta en el interior del cubata. ¡Hasta el año que viene!