GARA
IRUÑEA
FORMACIÓN DEL NUEVO GOBIERNO DE NAFARROA

Los partidos proponen hoy nombres para un gobierno presidencialista

La segura presidenta de Nafarroa, Uxue Barkos, será quién decida los consejeros y consejeras del gobierno del cambio, pudiendo vetar las propuestas de los partidos que van a apoyarle en la investidura. Los grupos se reunen hoy para buscar nombres de consenso, siempre bajo la premisa impuesta de que Geroa Bai es quien tiene la última palabra.

Una vez que Uxue Barkos tiene asegurada la investidura –gracias a los 17 votos que EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra añaden a los 9 de Geroa Bai para sumar los 26 que dan la mayoría de cambio en el Parlamento–, la futura presidenta recordó ayer públicamente que la ley le otorga la potestad de nombrar a los consejeros y consejeras de su gobierno. Y, según sus declaraciones, «los nombramientos han de tener un carácter real, serio y político», a lo que añadió que «quiero darle un contenido político pleno a esos nombramientos».

Nafarroa camina, por tanto, hacia un ejecutivo netamente presidencialista, cuyos componentes, según Barkos, «no tienen por qué ser de representación y de presencia en términos porcentuales», sino que ha de buscarse el «interés general».

Los partidos que han ratificado el programa de gobierno (aunque no se esperan sorpresas, Podemos tiene abierto un refrendo digital entre sus militantes que acaba hoy) se reunieron ayer y aceptaron el sistema propuesto por Geroa Bai. «Se ha llegado a un acuerdo razonable de un modelo que Geroa Bai venía defendiendo desde el principio y que creo que es más o menos comprendido y entendido, más o menos compartido en algunos casos», afirmó Barkos.

Hoy volverán a reunirse para ir aportando cada uno de ellos los nombres de las personas que consideran que deberían formar parte de ese nuevo gobierno llamado a cambiar Nafarroa y acabar con las prácticas del régimen anterior. Pero además de lograr el consenso entre las cuatro fuerzas que apoyarán al ejecutivo, esos consejeros y consejeras habrán de superar también el filtro de ser del agrado explícito de la presidenta y de la formación que la sustenta.

A la salida de la reunión, se le preguntó a Barkos si con esta fórmula el gobierno acabará siendo un gabinete de su propia sigla, a lo que respondió que «será un gobierno presidido por la candidata de Geroa Bai, porque así lo han decidido los ciudadanos de Navarra, en los términos de dar a Geroa Bai una mayor responsabilidad y representación en el Parlamento de Navarra a la hora de construir el cambio». «Pero –aclaró– espero que será un gobierno de consenso entre los firmantes del acuerdo programático».

Esfuerzo de EH Bildu

A EH Bildu no le gusta que Uxue Barkos tenga capacidad de veto sobre los nombres que se propongan, puesto que es un gobierno sustentando por cuatro fuerzas. Sin embargo, Adolfo Araiz quiso destacar que «todas las fuerzas políticas estamos en disposición de mostrar una voluntad de consenso a la hora de conformar ese gobierno y de las personas que lo vayan a conformar».

A su entender, la reunión de hoy será «clave para aclarar si hay una verdadera voluntad por parte de otros, y en especial de Geroa Bai. Veremos, cuando se hable de nombres, si esa voluntad es real o simplemente es una pose».

Desde Podemos, Laura Pérez, acepta la fórmula de gobierno de consensos y no de coalición clásica, y señala que aspiran a la vicepresidencia de Políticas Sociales. En cuanto a Izquierda-Ezkerra, también tiene sus propias aspiraciones.

Todos coinciden en que el gobierno está asegurado.

 

Cuotas de los grupos en el ejecutivo, haberlas haylas

Aunque oficialmente se habla de un gobierno sin cuotas de partidos, lo cierto es que en la mesa de negociaciones entre las formaciones ya empiezan a intuirse cuáles son las voluntades de cada cual. De los 160.336 votos populares que sustentarán la investidura de Uxue Barkos, Geroa Bai representa un 33,4%, EH Bildu un 30%, Podemos un 28,8% e Izquierda-Ezkerra el 7,8%. Frente a esta representación proporcional, el partido de la presidenta aspira a hacerse con cerca del 70% de los consejeros y consejeras, dejando para los demás el 30% restante, atendiendo siempre a que al tratarse de nombres «de consenso» estas fronteras podrían ser algo permeables e indefinidas en determinados casos.

Por otra parte, también podrían tenerse en cuenta otros datos del mismo 24 de mayo. Por ejemplo, EH Bildu sumó en las elecciones locales 54.127 votos. Con 297 concejales y 37 alcaldías es la principal fuerza municipalista de la coalición del cambio, a mucha distancia del resto. Podemos e Izquierda-Ezkerra tienen un peso electoral y social sin el que no podría entenderse el vuelco del 24-M.Iñaki IRIONDO