Berlín y los «duros» dan su aval al rescate

El Bundestag (Cámara Baja alemana) dio luz verde por amplia mayoría al Gobierno de Angela Merkel para negociar un tercer rescate para Grecia, presentado por la canciller como la única alternativa para que Europa siga siendo una «comunidad de derecho» y evitar que el país heleno, sometido durante las últimas semanas a un fuerte chantaje por parte de las instituciones europeas, caiga en «el caos y la violencia». Después de más de tres horas de debate, 439 diputados votaron a favor de autorizar el inicio de las negociaciones, frente a 119 votos en contra, procedentes principalmente de Die Linke, la formación de izquierdas que denunció las draconianas condiciones impuestas por la Troika a Grecia, y de las filas conservadoras de Merkel. Entre estos últimos hubo quien se abonó al mensaje del «Grexit» como única salida. Además, hubo 40 abstenciones.
Merkel agradeció expresamente ante el pleno la labor de su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, quien recibió un prolongado aplauso y que, en su posterior intervención, prometió trabajar con «todas sus fuerzas» para que tenga «éxito» este «último intento» que, a su juicio, hace Europa para solucionar la crisis griega. Schäuble insistió en que una quita de la deuda griega está descartada, porque los tratados europeos no la permiten. Es decir, que no se movió del discurso ortodoxo que ha logrado imponer a la eurozona.
También el Parlamento de Estonia y el Gobierno de Letonia dieron ayer luz verde a la apertura de las negociaciones para un tercer paquete de rescate para Grecia, después de que la víspera el Ejecutivo lituano también aceptara iniciar el proceso. Los tres países bálticos exsoviéticos han sido especialmente duros con el Gobierno de Alexis Tsipras y son, junto a Alemania, los más duros en las negociaciones previas, llegando a mostrarse también partidarios de la expulsión de Grecia del euro. Finalmente, han seguido la senda marcada por Berlín.

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