M.D.
IRUÑEA

Reclaman la retirada de los restos de Mola y Sanjurjo

Una concentración ante el Monumento a los Caídos reclamó ayer en Iruñea la retirada de las tumbas de Emilio Mola y José Sanjurjo de este edificio, el fin de las misas de exaltación fascista y la retirada total de la simbología franquista que todavía se mantiene.

Decenas de personas se concentraron ayer, a convocatoria de Amapola del Camino, ante el Monumento a los Caídos de Iruñea para reclamar que cesen las misas en recuerdo de los golpista franquistas y para exigir el traslado de los restos de los generales Emilio Mola y José Sanjurjo de este edificio de propiedad municipal pero gestionado por el Arzobispado. Además, se pidió la retirada de toda la simbología fascista.

Carlos Otxoa, portavoz de Amapola del Camino, anunció que próximamente mantendrán encuentros con el Ayuntamiento de la capital y el Gobierno navarro para plantearles esta cuestión. Mostró su esperanza de que el cambio en ambas instituciones pueda suponer un respaldo a sus planteamientos. «Lo que se sigue haciendo en este monumento es una ofensa a todas las víctimas de la represión franquista», subrayó.

En relación a las misas de exaltación fascista que realiza la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz en la cripta del Monumento a los Caídos, María Santos Santa Quiteria, integrante de Amapola del Camino, explicó que el Arzobispado de Iruñea les ha garantizado que no volverán a celebrarse más. «Si es necesario, se han comprometido a cambiar la cerradura», añadió.

Por otra parte, CNT anunció que hoy, a partir de las 12.00, homenajeará en Artxanda, junto al monumento “La Huella”, a quienes «se defendieron y lucharon contra el franquismo», además de reivindicar «una revolución social que pudo llevarse a cabo en diferentes localidades del Estado, demostrando, por un lado, que era posible combatir al fascismo que años después asolaría Europa y, por otro, que también se podía organizar un mundo nuevo, sin capitalismo».

Asimismo, el 27 de julio, a las 19.00, se recordará a los vecinos de Beasain que fueron fusilados en esta localidad guipuzcoana tras la entrada de los militares golpistas y los requetés la noche del 27 al 28 de julio de 1936, así como a quienes mataron en los meses y años posteriores. El acto consistirá en una ofrenda de flores y velas, un aurresku de honor y una pequeña intervención a cargo de miembros de un grupo de lectura literarias.

El viernes, en Gasteiz, tuvo lugar una concentración para denunciar la impunidad de los crímenes franquistas y apoyar la querella impulsada desde Argentina.