«Amama», de Asier Altuna, competirá por la Concha de Oro
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas volvió a ser el escenario elegido por los responsables de Zinemaldia para presentar el grueso de producciones vascas y estatales que podrán verse en las diferentes secciones del certamen donostiarra. En la Sección Oficial destaca el regreso de viejos conocidos como Cesc Gay o Agustí Villaronga y el hecho de que, por segundo año consecutivo, un film rodado en euskara forme parte del concurso.

La inclusión el pasado año de un film rodado en euskara, como “Loreak”, dentro de la Sección Oficial competitiva de Zinemaldia, fue recibida con recelo por parte de los medios estatales. «Se llegaron a decir auténticas barbaridades como que era el peaje que estábamos obligados a pagar a las instituciones vascas», recuerda José Luis Rebordinos. No obstante, la calidad del film de Jose Mari Goenaga y Jon Garaño se impuso frente a tanto infundio y malediciencia, «abriendo, de paso, un camino muy interesante del que ahora nos beneficiamos nosotros», comenta Asier Altuna.
El cineasta de Bergara toma el relevo de los responsables de “Loreak” y competirá este año por la Concha de Oro con su último largometraje, “Amama”, una historia familiar sobre el conflicto entre lo urbano y lo rural, entre el pasado y el presente que, «siendo, en esencia, muy vasca, está imbuida de una mirada muy personal que le confiere un alcance universal», según Altuna. Reconociendo el buen momento que vive el cine vasco, el director, sin embargo, se muestra cauto ante el hito que supone que, por segundo año consecutivo, un largometraje rodado en euskara haya encontrado acomodo en la Sección Oficial: «Es algo muy bonito pero no nos acostumbremos, habrá años en los que no haya ninguna película vasca a concurso que, por otro lado es lo normal si atendemos a que somos un país pequeño donde si se ruedan tres películas al cabo del año ya es un éxito».
«Si por nosotros fuera, todos los años incluiríamos un largometraje vasco a competición pero no por paternalismo sino convencidos de su calidad. El nivel de exigencia es el que es y si te arriesgas a programar una película por razones espurias el efecto puede ser contraproducente», afirma José Luis Rebordinos, algo con lo que se muestra de acuerdo Kandido Uranga, protagonista de “Amama”: «Yo quiero que se valore mi trabajo atendiendo a criterios exclusivamente de calidad, no por ser vasco. En este sentido siempre he estado en contra de iniciativas como Zinemira o del día del cine vasco que me parecen tienen un punto de condescencia que no comparto».
Para José Luis Rebordinos «hay toda una generación de cineastas de Euskal Herria que ahora mismo han alcanzado un punto de madurez muy interesante. El problema del cine vasco no es tanto de calidad como de mercado, debemos encontrar fórmulas para que el cine rodado en euskara consiga verse y venderse fuera».
Un concurso heterogéneo
La película de Asier Altuna se verá las caras en competición con un ramillete de títulos que, según el máximo responsable de Zinemaldia, «reflejan la inmensa riqueza y la variedad de enfoques y puntos de vista que atesora, hoy por hoy, el cine realizado en el Estado español. Desde que hace cuatro años asumimos la dirección del Festival, nuestro compromiso ha sido abrir la Sección Oficial a películas de todo tipo y condición, por eso junto a las últimas obras de directores consagrados como Agustí Villaronga (‘El rey de La Habana’) o Cesc Gay (‘Truman’), hemos resuelto también dar cabida y visibilidad a una película pequeña como ‘Un dia perfecte per volar’, de Marc Recha, que nos ha parecido bellísima». Al margen de estas tres obras, la nómina de largometrajes con participación estatal que podrán verse en la Sección Oficial de Zinemaldia se completa con las coproducciones “El apóstata”, dirigida por el uruguayo Federico Veiroj y “Eva no duerme”. Sobre esta última película, que utiliza la custodia del cadáver de Eva Perón como excusa para hablar de los vaivenes políticos que azotaron Argentina durante la segunda mitad del siglo XX, José Luis Rebordinos se muestra convencido de que «dará que hablar». Dirigida por el argentino Pablo Agüero, en su reparto destaca la presencia de Imanol Arias, Gael García Bernal y Denis Lavant.
Ambos títulos demuestran el buen momento que viven las coproducciones con América Latina, un territorio sobre el que, un año más, los responsables de Zinemaldia han querido poner el foco: «Queremos que San Sebastián sea la puerta de entrada a Europa para el cine realizado en Latinoamérica», precisa Rebordinos quien, de paso anuncia que este año «la sección Horizontes va a ser una de las más potentes de las últimas ediciones». Entre los títulos que podrán verse en la misma destacan “El botón de nácar”, última obra del veterano Patricio Guzmán y “Magallanes”, de Salvador del Solar, que en la pasada edición del Festival de hizo con el Premio Cine en Construcción.
Álex y Raphael
La presencia vasca en Zinemaldia de este año no se limitará a “Amama” sino que otros destacados cineastas de Euskal Herria, viejos conocidos del Festival, también acudirán a Donostia para estrenar sus últimas películas. Tal es el caso de Imanol Uribe. El doble ganador de la Concha de Oro (en 1994 por “Días contados” y en 1996 por “Bwana”) presentará, en Proyección Especial, “Lejos del mar”, la historia de un miembro de ETA (Eduard Fernández) quien, tras salir de la cárcel en aplicación de la denominada doctrina Parot, intenta rehacer su vida en Almería, donde conocerá y se enamorará de la hija de una de sus víctimas (Elena Anaya). Un film que presumiblemente generará polémica.
Pero, sin duda, uno de los momentos que concitará más expectación será el estreno en el Velódromo de la última película de Álex De La Iglesia, “Mi gran noche”. «Acudir a Donostia es como jugar en casa –dice el director–. Queremos convertir Anoeta en una auténtica fiesta y montar la que montamos hace dos años con ‘Las brujas de Zugarramurdi’». Álex acudirá al Festival acompañado de todo el reparto de la película donde cabe encontrar nombres como los de Pepón Nieto, Mario Casas, Carmen Machi, Santiago Segura, Blanca Suárez, Carlos Areces y, por supuesto, brillando con luz propia, el de Raphael. El cantante ha sido punto de inspiración para esta película: «Currar a su lado fue todo un lujo. Es un tío súper humilde, receptivo, atento y muy disciplinado. Nada que ver con su imagen de divo. Además estoy convencido de que su trabajo en la película va a sorprender a más de uno, no digo más», explica rendido ante el protagonista de su film.
Zabaltegi: zona de riesgo
En el avance de programación presentado ayer también se destacaron algunos de los títulos que podrán verse este año en Zabaltegi, un espacio que vuelve a estar consagrado a la exhibición de las propuestas más arriesgadas e insólitas como el documental “Mi querida España”, que se aproxima a la figura del periodista Jesús Quintero o “Isla Bonita”, filme escrito, protagonizado y dirigido por Fenando Colomo.

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