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GINEBRA

La ONU critica la respuesta de París y Londres a la crisis migratoria

La ONU advirtió de que reforzar la seguridad en el Canal de la Mancha solo empujará a los inmigrantes a tomar mayores riesgos. El Alto Comisionado para los Refugiados tildó de «muy preocupante» el incremento de muertos entre los migrantes que intentan llegar a Gran Bretaña a través del Eurotúnel, con al menos diez víctimas desde junio.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) advirtió de que el endurecimiento de las medidas se seguridad en el Eurotúnel anunciadas por los gobiernos de París y Londres para evitar el paso de migrantes solo agravará la crisis porque los afectados se verán obligados a tomar mayores riesgos. Expresó su preocupación por el fallecimiento de diez personas desde principios de junio en el Canal de la Mancha. «Ha llegado el momento de llevar a cabo una acción valiente y de pensar más allá de los esquemas habituales», consideró el director para Europa del ACNUR, Vincent Cohetel, en una rueda de prensa ayer en Ginebra.

Instó al Ejecutivo de Hollande a reubicar a los inmigrantes y refugiados que viven en campamentos precarios, levantados por ellos mismos, y en condiciones degradantes. «Hay una multitud de cuarteles militares vacíos en toda Francia. Tratemos esto como una emergencia civil, que es muy pequeña con 3.000 personas», planteó.

Situación «caótica» en Grecia

Cohetel denunció también las «caóticas» condiciones de recepción a los migrantes en Grecia, adonde este año han llegado 124.000 de los más de 225.000 que lo han hecho a Europa por el Mediterráneo. Solo en julio se registraron 50.000 llegadas de inmigrantes al país heleno, lo que significó 20.000 más que el mes anterior. La mayoría –un 63%– proceden de Siria.

La aceleración de los desembarcos –principalmente en Lesvos, Kos, Quios, Samos y Leros– ha sido sorprendente, según el ACNUR, con un aumento del 750% entre el 1 de enero y el 31 de julio, con respecto al mismo periodo del año pasado. «En términos sanitarios y de asistencia de alimentos y agua, la respuesta es inadecuada. La mayoría de las islas no tienen capacidad de recepción; los inmigrantes no duermen bajo la protección de un tejado. Es el caos total», dijo.

Cohetel sostuvo que, más allá de la falta de recursos que se aprecia en Grecia, es todavía más preocupante que «nadie lidere la respuesta a esta crisis, lo que hace más difícil para los operadores humanitarios participar en el esfuerzo».

«Pocas islas tienen espacios para recibir inmigrantes y todos los que existen son pequeños, están repletos y parecen más centros de recepción que de acogida», criticó Cohetel.

Aseguró que en treinta años de trabajar con el ACNUR, durante los cuales ha sido testigo de varias crisis de refugiados en África y Asia, nunca se ha enfrentado a una situación tan dramática como la que se produce en las islas griegas, que visitó recientemente.

«Esto es la Unión Europa y es totalmente vergonzoso», enfatizó. Consideró fundamental que «la UE reaccione de inmediato a esta emergencia de refugiados, que asuma el liderazgo, con muchos más recursos financieros y asistencia técnica».

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, le respondió que las infraestructuras de Grecia no pueden soportar más la afluencia de personas que llegan de países en conflicto como Siria o Afganistán y extendió la responsabilidad de la crisis del Mediterráneo a las instituciones europeas. «Este fenómeno es el resultado de una estrategia de intervención irracional de Occidente durante los últimos años en estos países. Sembramos vientos y recogimos algunas tempestades», sentenció.

«Es el momento de ver si es la UE de la solidaridad o una UE en la que todos tratan de proteger sus fronteras», subrayó.

Rechazo a las medidas adoptadas por Hungría

El Comité de Helsinki criticó a Hungría por las medidas adoptadas para obstaculizar la llegada de refugiados, como la de devolverlos a la vecina Serbia o alargar su detención. Advirtió de que algunas de estas medidas son contrarias a los acuerdos internacionales.

La limitación a un máximo de quince días del plazo para concluir el trámite de una solicitud de asilo o el contacto con las autoridades del país de origen para poder identificar a los inmigrantes son otras de las medidas de la nueva ley húngara. Condenó, asimismo, el aumento de 12 a 36 horas del máximo de la detención inicial para registrar a los inmigrantes, más aún porque ocurre en «condiciones seriamente inadecuadas», con insuficientes servicios de higiene.

Además del endurecimiento de la legislación, Hungría construye una controvertida valla alambrada de 175 kilómetros de longitud en la frontera con Serbia, de donde llega a territorio húngaro el 99% de los migrantes en busca de refugio en la UE.GARA